Parroquia de San Vicente Ferrer
V Vicaría Episcopal "San Pedro Apostol"
Arquidiócesis Primada de México
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III Domingo Ordinario

25 de enero de 2026
III Domingo Ordinario
MONICIÓN DE ENTRADA
Buenas tardes queridos hermanos. Sean todos bienvenidos a la Casa del Señor para celebrar juntos la santa Misa en el tercer domingo del tiempo ordinario. Este día retomamos la lectura del evangelio de San Mateo, el cual nos acompañará durante todo el presente ciclo litúrgico. Hoy comienza Jesús eligiendo a sus primeros discípulos.
De pié, por favor y a una voz, digamos la antífona de entrada.
RITOS INICIALES
ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 95. 1. 6
Canten al Señor un cántico nuevo, hombres de toda la tierra, canten al Señor. Hay brillo y esplendor en su presencia, y en su templo, belleza y majestad.
Canto de entrada
Estrofa 1
Entraré, entraré,
entraré a su presencia
en libertad por su amor
el espíritu me lleva.

Al trono de la gracia
para adorar cara a cara
sí al Dios vivo, adorar
libre soy, libre soy, para entrar

DEN AL SEÑOR SUS ALABANZAS

Den al Señor sus alabanzas,
denle poder honor y gloria.
a una voz canten un himno al Señor.

Den al Señor sus alabanzas
denle poder honor y gloria.
a una voz canten un himno al Señor.

En siete días creo Dios al mundo,
Adan peco y perdio el cielo.
Jesús vino a redimirnos.
Murío en la cruz y nos salvo.

A Moisés Dios dijo: "haz mi pueblo libre;
yo sere tu guia, siempre sigueme".
Salidos ya de Egipto, y el mar pasado
cantaron y bailaron, se llenaron de jubilo.

Jesús dijo a Pedro: "ven te llamo GC
el camino es duro, mas ire contigo".
Pedro respondio: "Soy un pecador",
tiro su red y hacia el Señor corrio.










VAMOS

Vamoooooooos, vamos al altar
que en Cristo tenemos nuestra alegría
y nuestra juventud la, la, la, la, la.
la lara la la la, la, la, la, la

Cristooooooo, nos ofrecera
su verdad y vida con su palabra
cantaremos ya la, la, la, la, la.
la lara la la la, la, la, la, la

Gloriaaaaaa, al Dios del amor
que nos ha reunido en torno a su mesa
para ser nuestro pan la, la, la, la, la.
la lara la la la, la, la, la, la

Cantaaaaaa, ha Cristo Jesús
que ha resucitado ya victorioso
presente aquí esta la, la, la, la, la.
la lara la la la, la, la, la, la





COMO DAVID

Como David ante el Señor,
cantare en adoración,
al Rey mi salvador.

Con el pandero le alabaré,
con mis manos bendeciré
al Rey mi salvador.

Vengo a ti ahora en adoración,
cantaré con gozo a Cristo el Señor

En el nombre del Padre,
y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
SALUDO
La gracia y la paz de parte de Dios, nuestro Padre y de Jesucristo, el Señor, esté con todos ustedes.
Y con tu espíritu.
ACTO PENITENCIAL
Pidamos perdón al Señor por las veces en que nuestros pecados impidieron que la luz de Cristo brillara sobre nosotros.

Señor Jesús, que tu luz resplandezca en la oscuridad de nuestro mundo.

Señor, ten piedad.

Señor, ten piedad.

Cristo Jesús, que tu luz brille sobre nosotros y que disipe y elimine todos nuestros pecados.

Cristo, ten piedad.

Cristo, ten piedad.

Señor Jesús, que tu luz brille sobre todas las iglesias que profesan tu nombre; y haz que todas sean una en ti.

Señor, ten piedad.

Señor, ten piedad.

SEÑOR TEN PIEDAD

Señor ten piedad de nosotros
Señor ten piedad de nosotros

Cristo ten piedad de nosotros
Cristo ten piedad de nosotros

Señor ten piedad de nosotros
Señor ten piedad de nosotros

GLORIA
Coro
Gloria, gloria, gloria
a Dios en el cielo y paz en la tierra
a los hombres que ama el Señor.
Estrofa 1
Te alabamos, te bendecimos
te damos gracias, Padre de amor.
Coro
Gloria, gloria, gloria
a Dios en el cielo y paz en la tierra
a los hombres que ama el Señor.
Estrofa 2
Y con el Padre, y junto al Hijo
gloria al Espíritu fuente de paz.
Coro
Gloria, gloria, gloria
a Dios en el cielo y paz en la tierra
a los hombres que ama el Señor.
Gloria, gloria, gloria

GLORIA
Hombres: Gloria a Dios en el cieloooo.
Mujeres: Gloria a Dios en el cielo.
Hombres: Y en la tierra a los hombres pazzz
Mujeres: Y en la tierra a los hombres paz.
Pazzz

Todos:
Te alabamos, te bendecimos,
te adoramos, te glorificamos.
Hombres: /Te damos gracias por tu inmensa gloriaaaaa.
Mujeres: Te damos gracias por tu inmensa gloria.
Hombres: Señor Dios, Rey celestialllll
Mujeres: Señor Dios, Rey celestial.
allll

Todos:
Dios Padre todopoderoso, Señor Hijo único, Jesucristo
Señor, Dios, Cordero de Dios; Hijo del Padre.

Tú que quitas el pecado del mundo
ten piedad de nosotros;
tú que quitas el pecado del mundo
atiende a nuestras suplicas;
tú que estas a la derecha del Padre;
ten piedad de nosotros.

Porque solamente Tú eres Santo,
Solo tú altisimo Jesucristo
con el Espíritu Santo en la Gloria del Padre.

Hombres: Gloria a Dios en el cieloooooo
Mujeres: Gloria a Dios en el cielo.
Hombres: Y en la tierra a los hombres pazzzz
Mujeres: Y en la tierra a los hombres paz.
Ahhh ahhhh men

ORACIÓN COLECTA
Dios todopoderoso y eterno, dirige nuestros pasos de manera que podamos agradarte en todo y así merezcamos en nombre de tu Hijo amado, abundar en toda clase de obras buenas. Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén
Tomen asiento daremos inicio a la:
LITURGIA DE LA PALABRA
MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA
El profeta Isaías da ánimos a su pueblo con el anuncio de un futuro mucho mejor. Los israelitas que compartieron angustias y esperanzas con el profeta Isaías habían padecido durante años la brutalidad y la opresión de los invasores asirios. Cuando el profeta está convencido de que toda esa barbarie llegaría a su término lo anunció con enorme júbilo.
PRIMERA LECTURA
Del libro del profeta Isaías 8, 23-9, 3

En otro tiempo, el Señor humilló al país de Zabulón y al país de Neftalí; pero en el futuro llenará de gloria el camino del mar, más allá del Jordán, en la región de los paganos.

El pueblo que caminaba en tinieblas vio una gran luz; sobre los que vivían en tierra de sombras, una luz resplandeció.

Engrandeciste a tu pueblo e hiciste grande su alegría. Se gozan en tu presencia como gozan al cosechar, como se alegran al repartirse el botín. Porque tú quebrantaste su pesado yugo, la barra que oprimía sus hombros y el cetro de su tirano, como en el día de Madián.

Palabra de Dios

Te alabamos, Señor.

MONICIÓN AL SALMO
El Salmo 26 recoge el tema de la luz y la alegría, que ya apuntaba el profeta Isaías en la primera lectura.
SALMO RESPONSORIAL
Del salmo 26
El Señor es mi luz y mi salvación.
El Señor es mi luz y mi salvación.

El Señor es mi luz y mi salvación,
¿a quién voy a tenerle miedo?
El Señor es la defensa de mi vida,
¿quién podrá hacerme temblar?

El Señor es mi luz y mi salvación.

Lo único que pido, lo único que busco,
es vivir en la casa del Señor toda mi vida,
para disfrutar las bondades del Señor
y estar continuamente en su presencia.

El Señor es mi luz y mi salvación.

La bondad del Señor espero ver
en esta misma vida.
Ármate de valor y fortaleza
y en el Señor confía.

El Señor es mi luz y mi salvación.

MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA
Continuamos ahora con la lectura de la Carta de San Pablo a los habitantes de Corinto, que era una ciudad muy compleja, mezcla de razas, y también parece que lo era su comunidad cristiana. San Pablo enfatiza el inconveniente que implica una comunidad cristiana en la que haya divisiones y cismas. Pongamos atención.
SEGUNDA LECTURA
De la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 1, 10-13.17

Hermanos: Los exhorto, en nombre de nuestro Señor Jesucristo, a que todos vivan en concordia y no haya divisiones entre ustedes, a que estén perfectamente unidos en un mismo sentir y en un mismo pensar.

Me he enterado, hermanos, por algunos servidores de Cloe, de que hay discordia entre ustedes. Les digo esto, porque cada uno de ustedes ha tomado partido, diciendo: "Yo soy de Pablo, yo de Apolo, yo de Pedro, yo de Cristo". ¿Acaso Cristo está dividido? ¿Es que Pablo fue crucificado por ustedes? ¿O han sido bautizados ustedes en nombre de Pablo?

Por lo demás, no me envió Cristo a bautizar, sino a predicar el Evangelio, y eso, no con sabiduría de palabras, para no hacer ineficaz la cruz de Cristo.

Palabra de Dios

Te alabamos, Señor.

MONICIÓN AL EVANGELIO
San Mateo nos traslada hoy a los inicios del ministerio público de Jesús, anunciando la conversión y eligiendo a sus primeros discípulos. Mateo sitúa el inicio del ministerio de Jesús en Galilea, siguiendo la profecía de Isaías respecto a esta región.
De pié por favor y entonemos con alegría el canto de aleluya.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Mt 4, 12-23
Aleluya, Aleluya
Coro
Aleluya, aleluya
Aleluya, aleluya.
Estrofa 2
El que ama al Señor,
obtendrá la vida eterna.
Coro
Aleluya, aleluya
Aleluya, aleluya.
Jesús predicaba la buena nueva del Reino y curaba a la gente de toda enfermedad.
Aleluya, Aleluya
EVANGELIO
El Señor esté con ustedes.
Y con tu espíritu.

Del santo Evangelio según san Mateo 4, 12-23
Gloria a ti, Señor.

Al enterarse Jesús de que Juan había sido arrestado, se retiró a Galilea, y dejando el pueblo de Nazaret, se fue a vivir a Cafarnaúm, junto al lago, en territorio de Zabulón y Neftalí, para que así se cumpliera lo que había anunciado el profeta Isaías: Tierra de Zabulón y Neftalí, camino del mar, al otro lado del Jordán, Galilea de los paganos. El pueblo que yacía en tinieblas vio una gran luz. Sobre los que vivían en tierra de sombras una luz resplandeció.

Desde entonces comenzó Jesús a predicar, diciendo: "Conviértanse, porque ya está cerca el Reino de los cielos".

Una vez que Jesús caminaba por la ribera del mar de Galilea, vio a dos hermanos, Simón, llamado después Pedro, y Andrés, los cuales estaban echando las redes al mar, porque eran pescadores. Jesús les dijo: "Síganme y los haré pescadores de hombres". Ellos inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron. Pasando más adelante, vio a otros dos hermanos, Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que estaban con su padre en la barca, remendando las redes, y los llamó también. Ellos, dejando enseguida la barca y a su padre, lo siguieron. Andaba por toda Galilea, enseñando en las sinagogas y proclamando la buena nueva del Reino de Dios y curando a la gente de toda enfermedad y dolencia.

Palabra del Señor.

Gloria a ti, Señor Jesús.

Tomen asiento
HOMILÍA
Nunca es tarde. Convertíos porque está cerca el Reino de los cielos

No nos gusta hablar de conversión. Casi instintivamente, pensamos en algo triste, penoso, muy unido a la penitencia, la mortificación y el ascetismo. Un esfuerzo casi imposible para el que no nos sentimos ya con humor ni con fuerzas.

Pero, si nos detenemos ante el mensaje de Jesús, escuchamos, antes que nada, una llamada alentadora para cambiar nuestro corazón y aprender a vivir de una manera más humana, porque Dios está cerca y quiere poner nueva vida en nuestra vida.

La conversión de la que habla Jesús no es algo forzado. Es un cambio que va creciendo en nosotros en la medida en que vamos cayendo en la cuenta de que Dios es alguien que quiere hacer nuestra vida más humana y feliz.

Porque, convenirse no es, antes que nada, intentar hacer desde ahora todo «mejor», sino sabernos encontrar con ese Dios que nos quiere mejores y más humanos. No se trata sólo de «hacerse buena persona» sino de volver a aquél que es bueno con nosotros.

Por eso, la conversión no es algo triste sino el descubrimiento de la verdadera alegría. No es dejar de vivir sino sentirse más vivo que nunca. Descubrir hacia dónde debemos vivir. Comenzar a intuir todo lo que significa vivir.

Convertirse es algo gozoso. Es limpiar nuestra mente de egoísmos e intereses que empequeñecen nuestro vivir cotidiano. Liberar al corazón de angustias y complicaciones creadas por nuestro afán de dominio y posesión. Liberarnos de objetos que no necesitamos y vivir para personas que nos necesitan.

Uno comienza a convertirse, cuando descubre que lo importante no es preguntarse: «cómo puedo ganar más dinero?», sino «cómo puedo ser más humano?». No «cómo puedo llegar a conseguir algo?» sino «cómo puedo llegar a ser yo mismo?».

Cuando uno se va convirtiendo a ese Dios del que nos habla Jesús, sabe que no ha de temerse a sí mismo ni tener miedo de sus zonas más oscuras. Hay un Dios a quien nos podemos acercar tal como somos. Si, al pasar los años, no nos hemos encontrado nunca con este Dios, podremos llegar a ser algo importante, pero habremos equivocado el sentido de nuestra vida.

Cuando hoy escuchemos la llamada de Jesús: «Convertías porque está cerca el Reino de Dios», pensemos que nunca es tarde para convertirse, porque nunca es tarde para amar, nunca es tarde para ser más feliz, nunca es demasiado tarde para dejarse perdonar y renovar por Dios.

Nos ponemos de pie
Credo Niceno-Constantinopolitano
CREDO NICENO - CONSTANTINOPOLITANO

Creo en un solo Dios,
Padre Todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra,
de todo lo visible y lo invisible.

Creo en un solo Señor, Jesucristo,
Hijo único de Dios,
nacido del Padre antes de todos los siglos:
Dios de Dios, Luz de Luz,
Dios verdadero de Dios verdadero,
engendrado, no creado,
de la misma naturaleza del Padre,
por quien todo fue hecho;

que por nosotros, los hombres,
y por nuestra salvación bajó del cielo,
y por obra del Espíritu Santo
se encarnó de María, la Virgen,
y se hizo hombre;

y por nuestra causa fue crucificado
en tiempos de Poncio Pilato;
padeció y fue sepultado,
y resucitó al tercer día,
según las Escrituras, y subió al cielo,

y está sentado a la derecha del Padre;
y de nuevo vendrá con gloria
para juzgar a vivos y muertos,
y su reino no tendrá fin.

Creo en el Espíritu Santo,
Señor y dador de vida,
que procede del Padre y del Hijo,
que con el Padre y el Hijo
recibe una misma adoración y gloria,
y que habló por los profetas.

Creo en la Iglesia, que es una,
santa, católica y apostólica.
Confieso que hay un solo Bautismo
para el perdón de los pecados.
Espero la resurrección de los muertos
y la vida del mundo futuro.
Amén.

ORACIÓN UNIVERSAL

La bondad del Padre nos ha insertado, por el bautismo, en el gran proyecto de la salvación. Supliquémosle ahora para que nos guíe e ilumine siempre en nuestro diario caminar, diciendo todos:

Cristo, luz del mundo, escúchanos.

Cristo, luz del mundo, escúchanos.

• Por la Iglesia, pueblo santo de Dios, para que sea para toda la humanidad primicia de la redención, germen fecundo de unidad y de esperanza. Oremos.

Cristo, luz del mundo, escúchanos.

• Por todos los pastores de nuestra Iglesia, llamados a ser pescadores de hombres, para que sepan reunir en torno al Señor a toda la familia de los hijos de Dios y la sirvan humildemente con la palabra y el ejemplo. Oremos.

Cristo, luz del mundo, escúchanos.

• Por los que tienen la responsabilidad de dirigir el destino de las naciones, para que se dejen instruir por Dios y sepan así conducir sabiamente a los pueblos hacia el progreso en libertad y democracia. Oremos.

Cristo, luz del mundo, escúchanos.

• Por los que están pasando por momentos de dificultad, para que encuentren en Jesucristo la luz para poder superar esos acontecimientos de oscuridad en sus vidas y sean testigos del poder de Dios. Oremos.

Cristo, luz del mundo, escúchanos.

• Por nosotros, reunidos en torno al altar, para que seamos constructores del reino de Dios, según los dones que cada uno haya recibido de Dios. Oremos.

Cristo, luz del mundo, escúchanos.

ORACION POR LAS VOCACIONES

Oh, Jesús,
Pastor eterno de las almas,
dígnate mirar
con ojos de misericordia
a esta porción de tu grey amada.
Señor, gemimos en la orfandad,
danos vocaciones,
danos sacerdotes y religiosos santos.
Te lo pedimos por la Inmaculada
Virgen María de Guadalupe,
tu dulce y Santa Madre.
Oh Jesús, danos sacerdotes y religiosos
según tu corazón. Amén.

Pueden sentarse, ahora iniciamos la:
LITURGIA EUCARÍSTICA
MONICIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
«El pueblo que habitaba en tinieblas vio una luz grande», nos ha confirmado hoy la Palabra de Dios. Acerquémonos al Altar y a dejar que Dios nos ilumine con su luz. Cantamos…
CANTO DE OFRENDAS
Estrofa 1
Con nuestras manos ya cansadas,
y nuestros pies de tanto andar
venimos hoy a presentar, oh Señor,
ante tu altar.
Coro
Y así con el vino y con el pan,
nuestras vidas puedas cambiar.
Y así con el vino y con el pan,
Cristos nuevos seamos para la humanidad.
Estrofa 2
Es nuestra ofrenda nuestro canto,
una oración universal
que te queremos ofrecer, oh Señor,
para que nos puedas perdonar.
Coro
Y así con el vino y con el pan,
nuestras vidas puedas cambiar.
Y así con el vino y con el pan,
Cristos nuevos seamos para la humanidad.

Vino y Pan

Con el vino y con el Pan
Con nuestras manos ya cansadas,
y nuestros pies de tanto andar venimos hoy a presentar, oh
Señor, ante tu altar.

Coro
Y así con el vino y con el pan, nuestras vidas puedas cambiar.
Y así con el vino y con el pan, Cristos nuevos seamos para la humanidad.

Estrofa 2
Es nuestra ofrenda nuestro
canto,
una oración universal que te queremos ofrecer, oh
Señor,
Para que nos puedas perdonar.

Y así con el vino y con el pan, nuestras vidas puedas cambiar.
Y así con el vino y con el pan, Cristos nuevos seamos para la humanidad.







Hoy te quiero contar JESÚS AMIGO
que contigo estoy feliz,
si tengo tu amistad lo tengo todo,
pues estás dentro de mí.

Después de comulgar me haces como tú,
me llenas con tu paz,
en cada pedacito de este pan
completo estás y así te das.

Estás ahí por mí, porque conoces
que sin ti pequeño soy
de ahora en adelante nada nos separará,
ya lo verás

Te escondes en el pan,
y aunque no te puedo ver,
Te puedo acompañar, es mi lugar preferido.
Hoy quiero comulgar, abrir te mi corazón,
así de par en par. eres mi mejor amigo.

Dos mil años atrás a tus amigos
invitaste a cenar
ahí les prometiste que con ellos
por siempre ibas a estar
y ahora cada vez que el sacerdote eleva el pan en el altar
me pongo de rodillas
Porque sé, que en esa hostia tú estás.

Te escondes en el pan
y aunque no te puedo ver
Te puedo acompañar es mi lugar preferido
Hoy quiero comulgar, abrirte mi corazón
Así de par en par, eres mi mejor amigo.
Me vuelves a salvar, como, lo hiciste en la cruz
En cada misa tu repites tu sacrificio.
Hoy quiero comulgar abrirte mi corazón
Así de par en par, eres mi mejor amigo
JESUS





Espíritu de Dios espíritu santo (2)
Mi alma tiene sed de ti
Mi alma tiene sed……….
Espíritu santo lléname
Derrama tu fuego y tu poder
Actúa en mí, actúa en mí, actúa en mi..
Estas derramando la unción en mi
Esta derramando la unción en mi

Bendito seas, Señor, Dios del universo, por este pan, fruto de la tierra y del trabajo del hombre, que recibimos de tu generosidad y ahora te presentamos; él será para nosotros pan de vida.

Por el misterio de esta agua y este vino, haz que compartamos la divinidad de quien se ha dignado participar de nuestra humanidad.

Bendito seas, Señor, Dios del universo, por este vino, fruto de la vid y del trabajo del hombre, que recibimos de tu generosidad y ahora te presentamos; Él será para nosotros bebida de salvación.

Acepta, Señor, nuestro corazón contrito y nuestro espíritu humilde; que éste sea hoy nuestro sacrificio y que sea agradable en tu presencia, Señor, Dios nuestro.

Lava del todo mi delito. Señor, y limpia mi pecado.

De pie

Oren, hermanos, para que este sacrificio, mío y de ustedes, sea agradable a Dios, Padre todopoderoso.
El Señor reciba de tus manos este sacrificio, para alabanza y gloria de su nombre, para nuestro bien y el de toda su santa Iglesia.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Recibe, Señor, benignamente, nuestros dones, y santifícalos, a fin de que nos sirvan para nuestra salvación. Por Jesucristo nuestro Señor.

Amén

El Señor esté con ustedes.

Y con tu espíritu.

Levantemos el corazón

Lo tenemos levantado hacia el Señor.

Demos gracias al Señor, nuestro Dios

Es justo y necesario

PLEGARIA EUCARÍSTICA: Vocación de libertadores

Dios Padre-Madre de todos nosotros, te dirigimos esta oración para darte gracias y bendecirte, porque eres nuestra fuente de vida y de esperanza. De Ti brota el amor, la fuerza, el deseo de vivir.

Tú eres bondad infinita y nos animas a querer a amigos y enemigos. No eres Dios que te guste morar en grandes templos, sino que quieres ser venerado en espíritu y en verdad y prefieres la oración íntima y personal al culto más solemne.

Es nuestro mayor orgullo tener un Dios como Tú. Debemos y queremos anunciar bien alto, que tu amor y misericordia no tienen límites, que es santo y bendito tu nombre, Padre Dios. Gracias, Señor, queremos responder a tanto cariño, pero sabemos, que lo único que quieres de nosotros, es que nos respetemos y nos llevemos bien. Con humildad y mucho cariño te dedicamos este himno.

SANTO

Estrofa 1
Santo, Santo, Santo es el Señor,
Dios del universo,
llenos están, el cielo y la tierra,
de tu gloria, hosanna
Coro
Hosanna, hosanna,
hosanna en el cielo,
hosanna, hosanna,
hosanna en el cielo.
Estrofa 2
Bendito el que viene
en el nombre del Señor,
hosanna en el cielo,
hosanna.
Coro
Hosanna, hosanna,
hosanna en el cielo,
hosanna, hosanna,
hosanna en el cielo.

SANTO
Santo Santo es el Señor
Dios poderoso del universo
llenos están el cielo y al tierra de su gloria

Hosanna, hosanna
Hosanna en el cielo y bendito es el que viene
en el nombre del Señor

Hosanna en el cielo y bendito el que viene
En el nombre del Señor
Hosanna, hosanna en el cielo

Bendito seas, Padre Dios, por tu Mesías, Jesús de Nazaret, a quien seguimos como a nuestro único líder y a quien queremos como amigo y hermano. Gracias por tu mensajero. A través de su vida y su palabra te has revelado a la humanidad.

Jesús nos ha enseñado a compartir panes y peces, a dedicar a los demás nuestro tiempo, a escuchar y atender a sus problemas. Por él hemos conocido, aunque después lo hayamos olvidado, que lo que importa es ser fiel a la propia conciencia, que el hombre vale más que el sábado y toda la ley.

Jesús ha significado nuestra liberación personal, vivir tu fe en libertad, sentirnos hijos y no siervos. La eucaristía no ha de quedar en mero rito, en pura farsa. Jesús se merece que sigamos realmente sus pasos.

Consagración del Pan y el Vino

Por eso te pedimos que santifiques estos dones con la efusión de tu Espíritu, de manera que se conviertan, para nosotros, en el Cuerpo y la Sangre de Jesucristo, nuestro Señor.

El cual, cuando iba a ser entregado a su Pasión, voluntariamente aceptada, tomó pan, dándote gracias, lo partió y lo dio a sus discípulos, diciendo:

Tomen y coman todos de él, porque esto es mi Cuerpo, que será entregado por ustedes.

Del mismo modo, acabada la cena, tomó el cáliz, y, dándote gracias de nuevo, lo pasó a sus discípulos, diciendo:

Tomen y beban todos de él, porque éste es el cáliz de mi Sangre, Sangre de la alianza nueva y eterna, que será derramada por ustedes y por muchos para el perdón de los pecados.

Hagan esto en conmemoración mía.

Junto a ti, María, como un niño quiero estar
Tómame en tus brazos, guíame en mi caminar
Quiero que me eduques, que me enseñes a rezar
Hazme transparente, lléname de paz
Madre, madre
Madre, madre
Madre, madre
Madre, madre
Gracias, madre mía, por llevarnos a Jesús
Haznos más humildes, tan sencillos como tú
Gracias, madre mía, por abrir tu corazón
Porque nos congregas y nos das tu amor
Madre, madre
Madre, madre
Madre, madre
Madre, madre

Éste es el Misterio de la fe. Cristo nos redimió.

Cada vez que comemos de este pan y bebemos de este cáliz, anunciamos tu muerte, Señor, hasta que vuelvas.

El recuerdo de la vida de Jesús nos mueve a ser otros Cristos y a difundir su mensaje liberador. Inspíranos, Padre, necesitamos tu Espíritu, tu fuerza, para enfrentarnos con eficacia a nuestra responsabilidad. Guiados por el Papa León, por nuestro Obispo Carlos y por todos los Obispos de mundo entero, con los presbíteros y los diáconos, y en comunión con todo tu pueblo santo, ayúdanos a ser fieles testigos tuyos y verdaderos seguidores de Jesús, siendo la sal que hace buena y sabrosa la vida de nuestros hermanos, siendo la luz que ilumina sus caminos hacia Ti.

Que no nos conformemos con esperar que nos construyan otros tu Reino. Inspirados en la Virgen María, madre de tu Hijo, en San José su esposo, los apóstoles y discípulos, los santos y mártires, trabajemos por la salud y la dignidad de todas las personas, en especial de las más pobres, sería la señal inequívoca para sentirnos de verdad cristianos.

Te pedimos finalmente, Padre Dios, por todos los que ya descansan en la paz de tu Reino, dales el gozo y la alegría de la resurrección. Que tu Espíritu, el Amor, nos cale hasta el fondo, y nos impulse a seguir los pasos de tu hijo Jesús.

Amén

Por Cristo, con Él y en Él, a ti, Dios Padre omnipotente, en la unidad del Espíritu Santo, todo honor y toda gloria por los siglos de los siglos.
Amén.
RITO DE COMUNIÓN

Antes de participar en el banquete de la Eucaristía, signo de reconciliación y vínculo de unión fraterna, oremos juntos como el Señor nos ha enseñado:

Padre Nuestro
Padre nuestro,
que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre,
venga a nosotros tu reino,
hágase tu voluntad
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros
perdonamos
a los que nos ofenden,
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.

Líbranos de todos los males, Señor y concédenos la paz en nuestros días, para que, ayudados por tu misericordia, vivamos siempre libres de pecado y protegidos de toda perturbación, mientras esperamos la gloriosa venida de nuestro Salvador Jesucristo.
Tuyo es el reino, tuyo el poder y la gloria, por siempre, Señor.
Señor Jesucristo, que dijiste a tus apóstoles: "La paz les dejo, mi paz les doy", no tengas en cuenta nuestros pecados, sino la fe de tu Iglesia y, conforme a tu palabra, concédele la paz y la unidad. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
La paz del Señor esté siempre con ustedes.
Y con tu espíritu.
Como hijos de Dios, intercambien ahora un signo de comunión fraterna.
CORDERO
Mi Paz
Mi paz te doy a ti,
es la paz que el mundo no da,
es la paz que el mundo no entiende.
Recíbela mi paz te entrego a ti.
Cordero, ten piedad
Cordero de Dios que quitas
el pecado del mundo,
ten piedad de nosotros ten piedad.
Cordero, ten piedad
Cordero de Dios que quitas
el pecado del mundo,
ten piedad de nosotros ten piedad.
Cordero, danos la paz
Cordero de Dios que quitas
el pecado del mundo,
danos la paz, dánosla.

CORDERO DE DIOS

Cordero de Dios, cordero de Dios
que quitas el pecado del mundo
ten piedad de nosotros
ten piedad de nosotros.

Cordero de Dios, cordero de Dios
que quitas el pecado del mundo
ten piedad de nosotros
ten piedad de nosotros.

Cordero de Dios, cordero de Dios
que quitas el pecado del mundo
danos la paz, danos La Paz
danos la paz, danos La Paz

El Cuerpo y la Sangre de nuestro Señor Jesucristo, unidos en este cáliz, sean para nosotros alimento de vida eterna.

Señor Jesucristo, Hijo de Dios vivo, que por voluntad del Padre, cooperando el Espíritu Santo,diste con tu muerte la vida al mundo, líbrame, por la recepción de tu Cuerpo y de tu Sangre, de todas mis culpas y de todo mal.

Concédeme cumplir siempre tus mandamientos y jamás permitas que me separe de ti.

Éste es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Dichosos los invitados a la cena del Señor.
Señor, no soy digno de que entres en mi casa, pero una Palabra tuya bastará para sanarme.
MOTIVACIÓN A LA ANTÍFONA DE COMUNIÓN

Antes de recibir a Jesús Eucaristía, digamos juntos la Antífona de la Comunión.

ANTÍFONA DE COMUNIÓN Jn 8,12

Yo soy la luz del mundo, dice el Señor; el que me sigue no caminará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.

Pueden sentarse
CANTO DE COMUNIÓN
Estrofa 1
Sois la semilla que ha de crecer,
sois estrella que ha de brillar.
Sois levadura sois grano de sal,
antorcha que debe alumbrar.

Sois la mañana que vuelve a nacer,
sois espiga que empieza a granar.
sois aguijón y caricia a la vez,
testigos que voy a enviar.
Coro
Id, amigos, por el mundo,
anunciando el amor,
mensajeros de la vida,
de la paz y el perdón.

Sed, amigos, los testigos
de mi resurrección,
id llevando mi presencia:
¡con vosotros estoy!.
Estrofa 2
Sois una llama que ha de encender,
resplandores de fe y caridad;
Sois los pastores que han de guiar,
al mundo por sendas de paz.

Sois los amigos que quise escoger,
sois palabra que intento gritar;
sois reino nuevo que empieza a engendrar
justicia, amor y verdad.
Coro
Id, amigos, por el mundo,
anunciando el amor,
mensajeros de la vida,
de la paz y el perdón.

Sed, amigos, los testigos
de mi resurrección,
id llevando mi presencia:
¡con vosotros estoy!.
Estrofa 3
Sois savia y fuego que vine a traer,
sois la ola que agita la mar.
la levadura pequeña de ayer,
fermenta la masa del pan.

Una ciudad no se puede esconder,
ni los montes se han de ocultar:
en vuestras obras que buscan el bien,
los hombres al Padre verán.
Coro
Id, amigos, por el mundo,
anunciando el amor,
mensajeros de la vida,
de la paz y el perdón.

Sed, amigos, los testigos
de mi resurrección,
id llevando mi presencia:
¡con vosotros estoy!.
Coro
Id llevando mi presencia,
¡con vosotros estoy!.


 


 


 

ETERNO VIAJERO

Redes al hombro, sol bajo,
cierto extraño se embarcó,
con su mirada a lo largo
con el viento se alejó.

Después de haber navegado solitario se encontró,
muy pocos peces quedaron atrapados en su amor.

Quiero ir contigo espérame Señor.
Aún no termino, espera por favor.
Escucha el canto que nace de mi voz

Te quiero . . . Señor yo te quiero.
Te quiero . . . Eterno viajero.

Con su mirada de niño, izó velas y marchó,
y un ave vino y me dijo que en su rostro había dolor.

Es noche y duerme cansado, otro día terminó.
Tal vez mañana a su lado pescador me vuelva yo.

Quiero ir contigo . . .

Dejo y no dejo de pensar en el extraño que embarcó.
Quiero y no quiero recordar el sonido de su voz.

Te quiero . . . Señor yo te quiero
Te quiero . . . Eterno viajero.
Te quiero... Te quiero

















MUEVETE EN MI

El Espritu de Dios esta en este lugar
el Espiritu de Dios se mueve en este lugar
esta aqui para consolar
esta aqui para liberar
esta aqui para guiar el Espiritu de Dios esta aqui
Muevete en mi muevete en mi
toca mi mente mi corazón

llena mi vida de tu amor
muevete en mi Dios Espiritu muevete en mi (2





AL ESTAR EN LA PRESENCIA

Al estar en la presencia de tu divinidad
y al contemplar la hermosura de tu santidad,
mi espíritu se alegra en tu majestad
te adoro a ti, te adoro a ti.

Cuando veo la grandeza de tu dulce amor,
y compruebo la pureza de tu corazón,
mi espíritu se alegra en tu majestad

te adoro a ti, te adoro a ti
Y al estar aquí delante de ti te adoraré
postrado ante ti mi corazón te adora oh Dios.
y siempre quiero estar para adorar
y contemplar tu santidad

te adoro a ti Señor, te adoro a tI


 

Dios es Amor es Amor es Amor Aleluuuya
Viva Viva el Amor el Amor Aleluuya

Desde siempre te amé, dice el Señor
cielo y tierra formé pensando en ti
Hijo mio seras y un corazón tendras
para ser tú también el amor

En tu hermano yo estoy, dice el Señor,
quiero encontrarte en el en su dolor:
Son mi Pan y mi Ley un vinculo de unión
y un incendio de amor, el amor


 


 

REFLEXIÓN

Después de haber comulgado reflexionemos con la siguiente oración que se llama: DISCÍPULO EN PRÁCTICAS

Si me llamas,
te seguiré sin dudar
aunque el camino sea
desconocido y duro.

Si me hablas,
callaré y creeré en Ti
aunque tu voz destroce
mis planes y sueños.

Si quieres podarme,
me dejaré podar
aunque mi savia se desparrame
en tierra sin nombre.

Si me acrisolas al fuego,
me dejaré purificar
aunque pulverices
mis deseos y posesiones.

Si me invitas,
entraré en tu casa y en tu corazón
aunque sea pobre y mendigo.

Si me quieres contigo,
iré a donde quieras,
aunque no me gusten
leyes y obediencias.

Y si me miras con amor,
intentaré acoger tus anhelos
aunque los mimbres de mi ser
no sirvan para ello.

Avisos Parroquiales
AVISOS PARROQUIALES
  • El próximo 01 de febrero es primer domingo de mes; los invitamos a traer alimentos no perecederos para las despensas de los más pobres.
  • Continuamos en el tiempo del diezmo
  • Revista desde la fe
  • Invitación a los jóvenes para la Mi100
  • De pie
    ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

    Concédenos, Dios todopoderoso, que al experimentar el efecto vivificante de tu gracia, nos sintamos siempre dichosos por este don tuyo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

    Amén.

    RITO DE CONCLUSIÓN

    El Señor esté con ustedes

    Y con tu espíritu

    BENDICIÓN SOLEMNE

    Señor Dios, da en abundancia a tus fieles la gracia celestial, para que te alaben con los labios, con el alma y también con la vida, y ya que es un don tuyo todo lo que somos, que sea también tuyo lo que vivamos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

    Y la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre ustedes.

    Amén

    MOTIVACIÓN A LA SALIDA

    Las lecturas de hoy nos han exhortado a la conversión. Vayamos al mundo a dar signos de la transformación que Dios va haciendo en nuestra vida.

    En la paz de Cristo, vayan a servir a Dios y a sus hermanos.

    Demos gracias a Dios.

    CANTO DE SALIDA
    Estrofa 1
    Si no soy capaz de dar mi vida por amor.
    Si no puedo yo entregarle todo a los demás.
    Si al abrir los labios no predico la verdad.
    Soy hoja en el viento, nada soy.
    Estrofa 2
    Si no puedo amar más que a mi pobre corazón.
    Si no entiendo en pleno la palabra caridad.
    Si cuando he caído no hago nada por cambiar.
    Soy grano de arena, nada soy.
    Coro
    Tú me transformas, Señor, a cada instante,
    por ti yo puedo cambiar para salvarme,
    dame tu mano y verás dame esperanza,
    como la lluvia a la flor tu me haces falta,
    sólo con Dios ya lo ves,
    tengo un nuevo corazón.
    Tú tienes tantas formas de amar.
    Tú tienes tantas formas de amar.

    VABAJANDO

    Es como un río, es la lluvia,
    es un soplo, es como un fuego,
    es el Espíritu de Dios que quiere actuar.

    ¡ Ay Va bajando, va cayendo,
    va soplando, va ardiendo,
    es el Espíritu de Dios que está aquí (2)

    Bajando en Tí, Cayendo en Tí,
    Soplando en Tí, Ardiendo en Tí.







    COMO LAS ÁGUILAS
    Los que esperan, los que esperan en Jesús
    los que esperan, los que esperan en Jesús,

    como las aguilas, como las aguilas
    sus alas levanraran.

    Caminaran y no se cansaran,
    y correran, no se fatigarán
    nuevas fuerzas tendrán, nuevas fuerzas tendrán
    los que esperan los que esperan en Jesús

    Av. Dos #62 Col. San Pedro de los Pinos Del. Benito Juárez C.P. 03800 Tel. (55) 1054-1085 | (55) 1054-1086

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