Parroquia de San Vicente Ferrer
V Vicaría Episcopal "San Pedro Apostol"
Arquidiócesis Primada de México
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V Domingo Ordinario

08 de febrero de 2026
V Domingo Ordinario
MONICIÓN DE ENTRADA
Queridos hermanos, nos preparamos en torno al altar para compartir juntos el Banquete del Señor, en el quinto domingo del tiempo ordinario. Les damos la más cordial bienvenida a esta celebración eucarística. Con actitud agradecida, participación y atenta escucha, recitemos juntos la antífona de entrada y cantamos…
RITOS INICIALES
ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 94, 6-7
Entremos y adoremos de rodillas al Señor, creador nuestro, porque él es nuestro Dios.
Canto de entrada
Estrofa 1
Entraré, entraré,
entraré a su presencia
en libertad por su amor
el espíritu me lleva.

Al trono de la gracia
para adorar cara a cara
sí al Dios vivo, adorar
libre soy, libre soy, para entrar

DEN AL SEÑOR SUS ALABANZAS

Den al Señor sus alabanzas,
denle poder honor y gloria.
a una voz canten un himno al Señor.

Den al Señor sus alabanzas
denle poder honor y gloria.
a una voz canten un himno al Señor.

En siete días creo Dios al mundo,
Adan peco y perdio el cielo.
Jesús vino a redimirnos.
Murío en la cruz y nos salvo.

A Moisés Dios dijo: "haz mi pueblo libre;
yo sere tu guia, siempre sigueme".
Salidos ya de Egipto, y el mar pasado
cantaron y bailaron, se llenaron de jubilo.

Jesús dijo a Pedro: "ven te llamo GC
el camino es duro, mas ire contigo".
Pedro respondio: "Soy un pecador",
tiro su red y hacia el Señor corrio.










VAMOS

Vamoooooooos, vamos al altar
que en Cristo tenemos nuestra alegría
y nuestra juventud la, la, la, la, la.
la lara la la la, la, la, la, la

Cristooooooo, nos ofrecera
su verdad y vida con su palabra
cantaremos ya la, la, la, la, la.
la lara la la la, la, la, la, la

Gloriaaaaaa, al Dios del amor
que nos ha reunido en torno a su mesa
para ser nuestro pan la, la, la, la, la.
la lara la la la, la, la, la, la

Cantaaaaaa, ha Cristo Jesús
que ha resucitado ya victorioso
presente aquí esta la, la, la, la, la.
la lara la la la, la, la, la, la





COMO DAVID

Como David ante el Señor,
cantare en adoración,
al Rey mi salvador.

Con el pandero le alabaré,
con mis manos bendeciré
al Rey mi salvador.

Vengo a ti ahora en adoración,
cantaré con gozo a Cristo el Señor

En el nombre del Padre,
y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
SALUDO
Que el Señor Jesús, luz del mundo, que nos reúne, haga que nuestros rostros reflejen su luz y que siempre este con ustedes.
Y con tu espíritu.
ACTO PENITENCIAL
Pidamos perdón al Señor, porque no hemos permitido que brille la luz de Cristo en nuestras vidas.

Señor Jesús, que eres la luz verdadera que ilumina el mundo.

Señor, ten piedad.

Señor, ten piedad.

Cristo Jesús que dijiste de tí mismo: “Yo soy la luz del mundo, el que me siga tendrá la luz de la vida.

Cristo, ten piedad.

Cristo, ten piedad.

Señor Jesús, que nos dices: Tú eres la luz del mundo. Tu luz debe brillas para toda la humanidad.

Señor, ten piedad.

Señor, ten piedad.

SEÑOR TEN PIEDAD

Señor ten piedad de nosotros
Señor ten piedad de nosotros

Cristo ten piedad de nosotros
Cristo ten piedad de nosotros

Señor ten piedad de nosotros
Señor ten piedad de nosotros

GLORIA
Coro
Gloria, gloria, gloria
a Dios en el cielo y paz en la tierra
a los hombres que ama el Señor.
Estrofa 1
Te alabamos, te bendecimos
te damos gracias, Padre de amor.
Coro
Gloria, gloria, gloria
a Dios en el cielo y paz en la tierra
a los hombres que ama el Señor.
Estrofa 2
Y con el Padre, y junto al Hijo
gloria al Espíritu fuente de paz.
Coro
Gloria, gloria, gloria
a Dios en el cielo y paz en la tierra
a los hombres que ama el Señor.
Gloria, gloria, gloria

GLORIA
Hombres: Gloria a Dios en el cieloooo.
Mujeres: Gloria a Dios en el cielo.
Hombres: Y en la tierra a los hombres pazzz
Mujeres: Y en la tierra a los hombres paz.
Pazzz

Todos:
Te alabamos, te bendecimos,
te adoramos, te glorificamos.
Hombres: /Te damos gracias por tu inmensa gloriaaaaa.
Mujeres: Te damos gracias por tu inmensa gloria.
Hombres: Señor Dios, Rey celestialllll
Mujeres: Señor Dios, Rey celestial.
allll

Todos:
Dios Padre todopoderoso, Señor Hijo único, Jesucristo
Señor, Dios, Cordero de Dios; Hijo del Padre.

Tú que quitas el pecado del mundo
ten piedad de nosotros;
tú que quitas el pecado del mundo
atiende a nuestras suplicas;
tú que estas a la derecha del Padre;
ten piedad de nosotros.

Porque solamente Tú eres Santo,
Solo tú altisimo Jesucristo
con el Espíritu Santo en la Gloria del Padre.

Hombres: Gloria a Dios en el cieloooooo
Mujeres: Gloria a Dios en el cielo.
Hombres: Y en la tierra a los hombres pazzzz
Mujeres: Y en la tierra a los hombres paz.
Ahhh ahhhh men

ORACIÓN COLECTA
Te rogamos, Señor, que guardes con incesante amor a tu familia santa, que tiene puesto su apoyo sólo en tu gracia, para que halle siempre en tu protección su fortaleza. Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén
Tomen asiento daremos inicio a la:
LITURGIA DE LA PALABRA
MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA
Desde la primera lectura de este día, el profeta Isaías nos insiste en ese simbolismo de la luz, que recalcará Jesús en el evangelio. Pero el profeta nos da una lección de cómo es que los cristianos debemos ser luz para los demás. Escuchemos.
PRIMERA LECTURA
Del libro del profeta Isaías 58, 7-10

Esto dice el Señor: "Comparte tu pan con el hambriento. abre tu casa al pobre sin techo, viste al desnudo y no des la espalda a tu propio hermano.

Entonces surgirá tu luz como la aurora y cicatrizarán de prisa tus heridas; te abrirá camino la justicia y la gloria del Señor cerrará tu marcha.

Entonces clamarás al Señor y él te responderá; lo llamarás y él te dirá: 'Aquí estoy'.

Cuando renuncies a oprimir a los demás y destierres de ti el gesto amenazador y la palabra ofensiva; cuando compartas tu pan con el hambriento y sacies la necesidad del humillado, brillará tu luz en las tinieblas y tu oscuridad será como el mediodía".

Palabra de Dios

Te alabamos, Señor.

MONICIÓN AL SALMO
Siguiendo las enseñanzas del señor, cantemos junto al coro el salmo.
SALMO RESPONSORIAL
Del salmo 111
El justo brilla como una luz en las tinieblas.
El justo brilla como una luz en las tinieblas.

Quien es justo, clemente y compasivo,
como una luz en las tinieblas brilla.
Quienes, compadecidos, prestan
y llevan su negocio honradamente,
jamás se desviarán.

El justo brilla como una luz en las tinieblas.

El justo no vacilará;
vivirá su recuerdo para siempre.
No temerá malas noticias,
porque en el Señor vive confiadamente.

El justo brilla como una luz en las tinieblas.

Firme está y sin temor su corazón.
Al pobre da limosna,
obra siempre conforme a la justicia;
su frente se alzará llena de gloria.

El justo brilla como una luz en las tinieblas.

MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA
Como san Pablo, no podemos basar nuestra fe en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios. No es importante la elocuencia que podamos tener, lo que vale es la Palabra de Jesucristo y transmitirla a todos. Escuchemos con atención.
SEGUNDA LECTURA
De la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 2, 1-5

Hermanos: Cuando llegué a la ciudad de ustedes para anunciarles el Evangelio, no busqué hacerlo mediante la elocuencia del lenguaje o la sabiduría humana, sino que resolví no hablarles sino de Jesucristo, más aún, de Jesucristo crucificado.

Me presenté ante ustedes débil y temblando de miedo. Cuando les hablé y les prediqué el Evangelio, no quise convencerlos con palabras de hombre sabio; al contrario, los convencí por medio del Espíritu y del poder de Dios, a fin de que la fe de ustedes dependiera del poder de Dios y no de la sabiduría de los hombres.

Palabra de Dios

Te alabamos, Señor.

MONICIÓN AL EVANGELIO
Inmediatamente después de la lista de bienaventuranzas, que leíamos el domingo anterior, pasa Jesús, en su sermón del monte, a hacer estas afirmaciones de hoy: nosotros, como cristianos, somos sal y luz del mundo. Preparémonos para continuar escuchando el sermón de Jesús, cantando juntos el aleluya.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Jn 8, 12
Aleluya, Aleluya
Coro
Aleluya, aleluya
Aleluya, aleluya.
Estrofa 2
El que ama al Señor,
obtendrá la vida eterna.
Coro
Aleluya, aleluya
Aleluya, aleluya.
Yo soy la luz del mundo, dice el Señor; el que me sigue tendrá la luz de la vida.
Aleluya, Aleluya
EVANGELIO
El Señor esté con ustedes.
Y con tu espíritu.

Del santo Evangelio según san Mateo 5, 13-16
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Ustedes son la sal de la tierra. Si la sal se vuelve insípida, ¿con qué se le devolverá el sabor? Ya no sirve para nada y se tira a la calle para que la pise la gente.

Ustedes son la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad construida en lo alto de un monte; y cuando se enciende una vela, no se esconde debajo de una olla, sino que se pone sobre un candelero, para que alumbre a todos los de la casa.

Que de igual manera brille la luz de ustedes ante los hombres, para que viendo buenas obras que ustedes hacen, den gloria a su Padre, que está en los cielos".

Palabra del Señor.

Gloria a ti, Señor Jesús.

Tomen asiento
HOMILÍA
Dar sabor a la vida

Una de las tareas más urgentes de la Iglesia de hoy y de siempre es conseguir que la fe llegue a los hombres como «buena noticia».

Con frecuencia entendemos la evangelización como una tarea casi exclusivamente doctrinal. Evangelizar sería llevar la doctrina de Jesucristo a aquellos que todavía no la conocen o la conocen de manera insuficiente.

Entonces nos preocupamos de asegurar la enseñanza religiosa y la propagación de la fe frente a otras ideologías y corrientes de opinión. Buscamos hombres y mujeres bien formados, que conozcan perfectamente el mensaje cristiano y lo transmitan de manera correcta. Tratamos de mejorar nuestras técnicas y organización pastoral.

Naturalmente, todo esto es importante, pues la evangelización implica anunciar el mensaje de Jesucristo. Pero no es esto lo único ni lo más decisivo. Evangelizar no significa solo anunciar verbalmente una doctrina, sino hacer presente en la vida de las gentes la fuerza humanizadora, liberadora y salvadora que se encierra en el acontecimiento y la persona de Jesucristo.

Entendida así la evangelización, lo más importante no es contar con medios poderosos y eficaces de propaganda religiosa, sino saber actuar con el estilo liberador de Jesús.

Lo decisivo no es tener hombres y mujeres bien formados doctrinalmente, sino poder contar con testigos vivientes del evangelio. Creyentes en cuya vida se pueda ver la fuerza humanizadora y salvadora que encierra el evangelio cuando es acogido con convicción y de manera responsable.

Los cristianos hemos confundido muchas veces la evangelización con el deseo de que se acepte socialmente «nuestro cristianismo». Las palabras de Jesús llamándonos a ser «sal de la tierra» y «luz del mundo» nos obligan a hacernos preguntas muy graves.

¿Somos los creyentes una «buena noticia» para alguien? Lo que se vive en nuestras comunidades cristianas, lo que se observa entre los creyentes, ¿es «buena noticia» para la gente de hoy?

¿Ponemos los cristianos en la actual sociedad algo que dé sabor a la vida, algo que purifique, sane y libere de la descomposición espiritual y del egoísmo brutal e insolidario? ¿Vivimos algo que pueda iluminar a las gentes en estos tiempos de incertidumbre, ofreciendo una esperanza y un horizonte nuevo a quienes buscan salvación?

Nos ponemos de pie
Credo Niceno-Constantinopolitano
CREDO NICENO - CONSTANTINOPOLITANO

Creo en un solo Dios,
Padre Todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra,
de todo lo visible y lo invisible.

Creo en un solo Señor, Jesucristo,
Hijo único de Dios,
nacido del Padre antes de todos los siglos:
Dios de Dios, Luz de Luz,
Dios verdadero de Dios verdadero,
engendrado, no creado,
de la misma naturaleza del Padre,
por quien todo fue hecho;

que por nosotros, los hombres,
y por nuestra salvación bajó del cielo,
y por obra del Espíritu Santo
se encarnó de María, la Virgen,
y se hizo hombre;

y por nuestra causa fue crucificado
en tiempos de Poncio Pilato;
padeció y fue sepultado,
y resucitó al tercer día,
según las Escrituras, y subió al cielo,

y está sentado a la derecha del Padre;
y de nuevo vendrá con gloria
para juzgar a vivos y muertos,
y su reino no tendrá fin.

Creo en el Espíritu Santo,
Señor y dador de vida,
que procede del Padre y del Hijo,
que con el Padre y el Hijo
recibe una misma adoración y gloria,
y que habló por los profetas.

Creo en la Iglesia, que es una,
santa, católica y apostólica.
Confieso que hay un solo Bautismo
para el perdón de los pecados.
Espero la resurrección de los muertos
y la vida del mundo futuro.
Amén.

ORACIÓN UNIVERSAL

Queridos hermanos: el Señor nos invita a ser sal dela tierra y luz del mundo, escucha al que le suplica con confianza; por eso invoquémosle con fe diciendo todos:

«Danos tu luz y tu verdad.»

«Danos tu luz y tu verdad.»

• Por nuestra Santa Madre Iglesia, para que sea luz que ilumine a todos los pueblos y que nunca se desentienda de las preocupaciones de los hombres y les transmita la esperanza, la alegría y la paz. Oremos

«Danos tu luz y tu verdad.»

• Por los gobernantes de las naciones, para que luchen por la igualdad de oportunidades en el mundo, de tal manera que los países ricos busquen caminos de ayuda a los pueblos más necesitados, promoviendo el desarrollo internacional. Oremos.

«Danos tu luz y tu verdad.»

• Por los que sufren en el exilio, los que tienen hambre de pan y de paz y los que son tratados injustamente, para que descubran a Jesús crucificado y experimenten su ayuda y consuelo. Oremos.

«Danos tu luz y tu verdad.»

• Por los que hemos escuchado este día el mensaje del Señor y participaremos del banquete eucarístico, para que descubramos el verdadero sabor de las cosas de Dios y lo manifestemos en nuestras relaciones interpersonales. Oremos.

«Danos tu luz y tu verdad.»

ORACION POR LAS VOCACIONES

Oh, Jesús,
Pastor eterno de las almas,
dígnate mirar
con ojos de misericordia
a esta porción de tu grey amada.
Señor, gemimos en la orfandad,
danos vocaciones,
danos sacerdotes y religiosos santos.
Te lo pedimos por la Inmaculada
Virgen María de Guadalupe,
tu dulce y Santa Madre.
Oh Jesús, danos sacerdotes y religiosos
según tu corazón. Amén.

Pueden sentarse, ahora iniciamos la:
LITURGIA EUCARÍSTICA
MONICIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Nuestra vida sólo tiene sentido si está unida a la de nuestro redentor. Presentémosle al Señor nuestras humildes ofrendas, junto con el sincero propósito de querer agradarle en todo.
CANTO DE OFRENDAS
Estrofa 1
Con nuestras manos ya cansadas,
y nuestros pies de tanto andar
venimos hoy a presentar, oh Señor,
ante tu altar.
Coro
Y así con el vino y con el pan,
nuestras vidas puedas cambiar.
Y así con el vino y con el pan,
Cristos nuevos seamos para la humanidad.
Estrofa 2
Es nuestra ofrenda nuestro canto,
una oración universal
que te queremos ofrecer, oh Señor,
para que nos puedas perdonar.
Coro
Y así con el vino y con el pan,
nuestras vidas puedas cambiar.
Y así con el vino y con el pan,
Cristos nuevos seamos para la humanidad.

Vino y Pan

Con el vino y con el Pan
Con nuestras manos ya cansadas,
y nuestros pies de tanto andar venimos hoy a presentar, oh
Señor, ante tu altar.

Coro
Y así con el vino y con el pan, nuestras vidas puedas cambiar.
Y así con el vino y con el pan, Cristos nuevos seamos para la humanidad.

Estrofa 2
Es nuestra ofrenda nuestro
canto,
una oración universal que te queremos ofrecer, oh
Señor,
Para que nos puedas perdonar.

Y así con el vino y con el pan, nuestras vidas puedas cambiar.
Y así con el vino y con el pan, Cristos nuevos seamos para la humanidad.







Hoy te quiero contar JESÚS AMIGO
que contigo estoy feliz,
si tengo tu amistad lo tengo todo,
pues estás dentro de mí.

Después de comulgar me haces como tú,
me llenas con tu paz,
en cada pedacito de este pan
completo estás y así te das.

Estás ahí por mí, porque conoces
que sin ti pequeño soy
de ahora en adelante nada nos separará,
ya lo verás

Te escondes en el pan,
y aunque no te puedo ver,
Te puedo acompañar, es mi lugar preferido.
Hoy quiero comulgar, abrir te mi corazón,
así de par en par. eres mi mejor amigo.

Dos mil años atrás a tus amigos
invitaste a cenar
ahí les prometiste que con ellos
por siempre ibas a estar
y ahora cada vez que el sacerdote eleva el pan en el altar
me pongo de rodillas
Porque sé, que en esa hostia tú estás.

Te escondes en el pan
y aunque no te puedo ver
Te puedo acompañar es mi lugar preferido
Hoy quiero comulgar, abrirte mi corazón
Así de par en par, eres mi mejor amigo.
Me vuelves a salvar, como, lo hiciste en la cruz
En cada misa tu repites tu sacrificio.
Hoy quiero comulgar abrirte mi corazón
Así de par en par, eres mi mejor amigo
JESUS





Espíritu de Dios espíritu santo (2)
Mi alma tiene sed de ti
Mi alma tiene sed……….
Espíritu santo lléname
Derrama tu fuego y tu poder
Actúa en mí, actúa en mí, actúa en mi..
Estas derramando la unción en mi
Esta derramando la unción en mi

Bendito seas, Señor, Dios del universo, por este pan, fruto de la tierra y del trabajo del hombre, que recibimos de tu generosidad y ahora te presentamos; él será para nosotros pan de vida.

Por el misterio de esta agua y este vino, haz que compartamos la divinidad de quien se ha dignado participar de nuestra humanidad.

Bendito seas, Señor, Dios del universo, por este vino, fruto de la vid y del trabajo del hombre, que recibimos de tu generosidad y ahora te presentamos; Él será para nosotros bebida de salvación.

Acepta, Señor, nuestro corazón contrito y nuestro espíritu humilde; que éste sea hoy nuestro sacrificio y que sea agradable en tu presencia, Señor, Dios nuestro.

Lava del todo mi delito. Señor, y limpia mi pecado.

De pie

Oren, hermanos, para que este sacrificio, mío y de ustedes, sea agradable a Dios, Padre todopoderoso.
El Señor reciba de tus manos este sacrificio, para alabanza y gloria de su nombre, para nuestro bien y el de toda su santa Iglesia.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Señor Dios nuestro, que has creado los frutos de la tierra sobre todo para ayuda de nuestra fragilidad, concédenos que también se conviertan para nosotros en sacramento de eternidad. Por Jesucristo, nuestro Señor

Amén

El Señor esté con ustedes.

Y con tu espíritu.

Levantemos el corazón

Lo tenemos levantado hacia el Señor.

Demos gracias al Señor, nuestro Dios

Es justo y necesario

PLEGARIA EUCARÍSTICA: Sal y luz

Hoy, al igual que todos los días de nuestra vida, debemos darte las gracias, Padre Dios, por nuestra propia existencia y por el inmenso milagro de vida que has derramado a nuestro alrededor.

Nuestra oración no puede consistir en seguir pidiéndote gracias y dádivas, nuestra plegaria ha de ser una pura acción de gracias por todo lo que nos has dado y por el misterio de tu presencia en nosotros.

Gracias, Padre santo, por inspirar tu Espíritu a tantas buenas personas, que son sal y luz de la humanidad, las que cuidan de los hermanos enfermos, minusválidos, moribundos, las que han alterado su vida, para servir lejos de su hogar a sus prójimos.

Bendito seas, Padre, por tantos hombres y mujeres, que sin darle importancia a lo que hacen, dan cada día su cariño a los demás y saben compartir lo que son y lo poco o mucho que tienen.

Por eso todos te damos gracias y uniendo nuestras voces a todos tus coros celestiales proclamamos tu gloria cantando este himno a tu santidad.

SANTO

Estrofa 1
Santo, Santo, Santo es el Señor,
Dios del universo,
llenos están, el cielo y la tierra,
de tu gloria, hosanna
Coro
Hosanna, hosanna,
hosanna en el cielo,
hosanna, hosanna,
hosanna en el cielo.
Estrofa 2
Bendito el que viene
en el nombre del Señor,
hosanna en el cielo,
hosanna.
Coro
Hosanna, hosanna,
hosanna en el cielo,
hosanna, hosanna,
hosanna en el cielo.

SANTO
Santo Santo es el Señor
Dios poderoso del universo
llenos están el cielo y al tierra de su gloria

Hosanna, hosanna
Hosanna en el cielo y bendito es el que viene
en el nombre del Señor

Hosanna en el cielo y bendito el que viene
En el nombre del Señor
Hosanna, hosanna en el cielo

Padre de bondad, gracias una vez más por habernos dado a tu hijo Jesús, de quien estamos orgullosos por ser uno de los nuestros, hombre cabal, en el que te has dignado darte a conocer y revelarte a la humanidad.

Por él hemos conocido, aunque después lo hayamos olvidado, que no eres Dios que te guste morar en grandes templos y catedrales, sino que quieres ser venerado en espíritu y en verdad y prefieres la oración íntima y personal al culto más solemne.

Sabemos por Jesús, porque fue siempre fiel reflejo de tu pensamiento, que no te agradan quienes se muestran ansiosos por los primeros puestos y, envolviéndose en ropajes lujosos, buscan las reverencias de los demás.

Sabemos por Jesús, que aprecias no a quien sólo da lo que le sobra, sino a quien es capaz de compartir generosamente su vida y sus bienes.

Sabemos que Jesús nos dio ejemplo continuo de perfecta solidaridad, que culminó con su entrega aceptando una durísima muerte en cruz.

Consagración del Pan y el Vino

Por eso te suplicamos Señor que derrames tu Santo Espíritu sobre estos dones de Pan y Vino y así se nos conviertan en el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo Jesús, nuestro Señor.

Porque él mismo, la noche en que iba a ser entregado, y, mientras cenaba con sus discípulos, tomó pan, y dando gracias te bendijo, lo partió y lo dio a sus discípulos, diciendo:

Tomen y coman todos de él, porque esto es mi Cuerpo, que será entregado por ustedes.

Del mismo modo, acabada la cena, tomó el cáliz, dando gracias te bendijo, y lo pasó a sus discípulos, diciendo:

Tomen y beban todos de él, porque éste es el cáliz de mi Sangre, Sangre de la alianza nueva y eterna, que será derramada por ustedes y por muchos para el perdón de los pecados.

Hagan esto en conmemoración mía.

Junto a ti, María, como un niño quiero estar
Tómame en tus brazos, guíame en mi caminar
Quiero que me eduques, que me enseñes a rezar
Hazme transparente, lléname de paz
Madre, madre
Madre, madre
Madre, madre
Madre, madre
Gracias, madre mía, por llevarnos a Jesús
Haznos más humildes, tan sencillos como tú
Gracias, madre mía, por abrir tu corazón
Porque nos congregas y nos das tu amor
Madre, madre
Madre, madre
Madre, madre
Madre, madre

Éste es el Misterio de la fe. Cristo nos redimió.

Cada vez que comemos de este pan y bebemos de este cáliz, anunciamos tu muerte. Señor, hasta que vuelvas.

Aquí estamos, Padre Dios, cargados de recuerdos por la dolorosa pasión y muerte de nuestro hermano Jesús, que no debería empañar la memoria de quien vivió en plenitud su vida. Nos alegra creer que está ya en tus manos amorosas de Padre. Gracias, Señor.

Infúndenos tu Espíritu de amor, el Espíritu de Jesús. Reconocemos que estamos lejos de mirar con los ojos de Jesús, dentro de la persona, su actitud ante los que le necesitan, y valorar, ante todo su capacidad de compasión y generosidad.

Porque seguimos en cambio valorando más a quien más tiene, al que posee más riqueza, más cultura, o más poder e influencia. No permitas que quienes nos llamamos cristianos y seguidores de Jesús, desvirtuemos por más tiempo con ritos y formalismos su auténtico mensaje. Inspira al Papa León, a nuestro Obispo Carlos, y a todos los Obispos del mundo entero, presbíteros y diáconos, para que nos sigan guiando al encuentro de nuestros hermanos los más pequeños y alejados de tu amor.

Tenemos que demostrar que le seguimos por nuestras obras de misericordia, siendo la sal que hace buena y sabrosa la vida de nuestros hermanos, acompañados de María la Virgen madre de tu Hijo, de San José su esposo, San Vicente Ferrer y de todos los santos y mártires que con su testimonio nos enseñaron como darle sabor a nuestra vida de fe, siendo la luz que ilumina sus caminos hacia Ti.

Hemos de decirles a todos que el proyecto de tu Reino no es exclusiva cristiana, que el mensaje que nos dio Jesús de tu parte es para toda la humanidad, para todos los seres humanos sin excepción de raza, cultura o religión. Padre Bueno, da el eterno descanso a todos nuestros hermanos difuntos, y admítelos a contemplar la luz de tu rostro.

Hemos de ver tu rostro en cada uno de los hermanos, porque ahí estás Tú. Queremos sentirnos verdaderamente hermanos de todos, ricos y pobres, cristianos, judíos, musulmanes, budistas, creyentes y no creyentes, y todos juntos elevar hasta ti nuestras plegarias de agradecimiento y bendición.

Por Cristo, con Él y en Él, a ti, Dios Padre omnipotente, en la unidad del Espíritu Santo, todo honor y toda gloria por los siglos de los siglos.
Amén.
RITO DE COMUNIÓN

Antes de participar en el banquete de la Eucaristía, signo de reconciliación y vínculo de unión fraterna, oremos juntos como el Señor nos ha enseñado:

Padre Nuestro
Padre nuestro,
que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre,
venga a nosotros tu reino,
hágase tu voluntad
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros
perdonamos
a los que nos ofenden,
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.

Líbranos de todos los males, Señor y concédenos la paz en nuestros días, para que, ayudados por tu misericordia, vivamos siempre libres de pecado y protegidos de toda perturbación, mientras esperamos la gloriosa venida de nuestro Salvador Jesucristo.
Tuyo es el reino, tuyo el poder y la gloria, por siempre, Señor.
Señor Jesucristo, que dijiste a tus apóstoles: "La paz les dejo, mi paz les doy", no tengas en cuenta nuestros pecados, sino la fe de tu Iglesia y, conforme a tu palabra, concédele la paz y la unidad. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
La paz del Señor esté siempre con ustedes.
Y con tu espíritu.
Como hijos de Dios, intercambien ahora un signo de comunión fraterna.
CORDERO
Mi Paz
Mi paz te doy a ti,
es la paz que el mundo no da,
es la paz que el mundo no entiende.
Recíbela mi paz te entrego a ti.
Cordero, ten piedad
Cordero de Dios que quitas
el pecado del mundo,
ten piedad de nosotros ten piedad.
Cordero, ten piedad
Cordero de Dios que quitas
el pecado del mundo,
ten piedad de nosotros ten piedad.
Cordero, danos la paz
Cordero de Dios que quitas
el pecado del mundo,
danos la paz, dánosla.

CORDERO DE DIOS

Cordero de Dios, cordero de Dios
que quitas el pecado del mundo
ten piedad de nosotros
ten piedad de nosotros.

Cordero de Dios, cordero de Dios
que quitas el pecado del mundo
ten piedad de nosotros
ten piedad de nosotros.

Cordero de Dios, cordero de Dios
que quitas el pecado del mundo
danos la paz, danos La Paz
danos la paz, danos La Paz

El Cuerpo y la Sangre de nuestro Señor Jesucristo, unidos en este cáliz, sean para nosotros alimento de vida eterna.

Señor Jesucristo, Hijo de Dios vivo, que por voluntad del Padre, cooperando el Espíritu Santo,diste con tu muerte la vida al mundo, líbrame, por la recepción de tu Cuerpo y de tu Sangre, de todas mis culpas y de todo mal.

Concédeme cumplir siempre tus mandamientos y jamás permitas que me separe de ti.

Éste es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Dichosos los invitados a la cena del Señor.
Señor, no soy digno de que entres en mi casa, pero una Palabra tuya bastará para sanarme.
MOTIVACIÓN A LA ANTÍFONA DE COMUNIÓN

Antes de recibir a Jesús Eucaristía, digamos juntos la Antífona de la Comunión.

ANTÍFONA DE COMUNIÓN Cfr. Sal 106, 8-9

Demos gracias al Señor por su misericordia, por las maravillas que hace en favor de su pueblo; porque da de beber al que tiene sed y les da de comer a los hambrientos.

Pueden sentarse
CANTO DE COMUNIÓN
Estrofa 1
Sois la semilla que ha de crecer,
sois estrella que ha de brillar.
Sois levadura sois grano de sal,
antorcha que debe alumbrar.

Sois la mañana que vuelve a nacer,
sois espiga que empieza a granar.
sois aguijón y caricia a la vez,
testigos que voy a enviar.
Coro
Id, amigos, por el mundo,
anunciando el amor,
mensajeros de la vida,
de la paz y el perdón.

Sed, amigos, los testigos
de mi resurrección,
id llevando mi presencia:
¡con vosotros estoy!.
Estrofa 2
Sois una llama que ha de encender,
resplandores de fe y caridad;
Sois los pastores que han de guiar,
al mundo por sendas de paz.

Sois los amigos que quise escoger,
sois palabra que intento gritar;
sois reino nuevo que empieza a engendrar
justicia, amor y verdad.
Coro
Id, amigos, por el mundo,
anunciando el amor,
mensajeros de la vida,
de la paz y el perdón.

Sed, amigos, los testigos
de mi resurrección,
id llevando mi presencia:
¡con vosotros estoy!.
Estrofa 3
Sois savia y fuego que vine a traer,
sois la ola que agita la mar.
la levadura pequeña de ayer,
fermenta la masa del pan.

Una ciudad no se puede esconder,
ni los montes se han de ocultar:
en vuestras obras que buscan el bien,
los hombres al Padre verán.
Coro
Id, amigos, por el mundo,
anunciando el amor,
mensajeros de la vida,
de la paz y el perdón.

Sed, amigos, los testigos
de mi resurrección,
id llevando mi presencia:
¡con vosotros estoy!.
Coro
Id llevando mi presencia,
¡con vosotros estoy!.


 


 


 

ETERNO VIAJERO

Redes al hombro, sol bajo,
cierto extraño se embarcó,
con su mirada a lo largo
con el viento se alejó.

Después de haber navegado solitario se encontró,
muy pocos peces quedaron atrapados en su amor.

Quiero ir contigo espérame Señor.
Aún no termino, espera por favor.
Escucha el canto que nace de mi voz

Te quiero . . . Señor yo te quiero.
Te quiero . . . Eterno viajero.

Con su mirada de niño, izó velas y marchó,
y un ave vino y me dijo que en su rostro había dolor.

Es noche y duerme cansado, otro día terminó.
Tal vez mañana a su lado pescador me vuelva yo.

Quiero ir contigo . . .

Dejo y no dejo de pensar en el extraño que embarcó.
Quiero y no quiero recordar el sonido de su voz.

Te quiero . . . Señor yo te quiero
Te quiero . . . Eterno viajero.
Te quiero... Te quiero

















MUEVETE EN MI

El Espritu de Dios esta en este lugar
el Espiritu de Dios se mueve en este lugar
esta aqui para consolar
esta aqui para liberar
esta aqui para guiar el Espiritu de Dios esta aqui
Muevete en mi muevete en mi
toca mi mente mi corazón

llena mi vida de tu amor
muevete en mi Dios Espiritu muevete en mi (2





AL ESTAR EN LA PRESENCIA

Al estar en la presencia de tu divinidad
y al contemplar la hermosura de tu santidad,
mi espíritu se alegra en tu majestad
te adoro a ti, te adoro a ti.

Cuando veo la grandeza de tu dulce amor,
y compruebo la pureza de tu corazón,
mi espíritu se alegra en tu majestad

te adoro a ti, te adoro a ti
Y al estar aquí delante de ti te adoraré
postrado ante ti mi corazón te adora oh Dios.
y siempre quiero estar para adorar
y contemplar tu santidad

te adoro a ti Señor, te adoro a tI


 

Dios es Amor es Amor es Amor Aleluuuya
Viva Viva el Amor el Amor Aleluuya

Desde siempre te amé, dice el Señor
cielo y tierra formé pensando en ti
Hijo mio seras y un corazón tendras
para ser tú también el amor

En tu hermano yo estoy, dice el Señor,
quiero encontrarte en el en su dolor:
Son mi Pan y mi Ley un vinculo de unión
y un incendio de amor, el amor


 


 

REFLEXIÓN

Después de haber comulgado reflexionemos con la siguiente oración, todos a una voz:

Oh Señor, Tú que eres la luz del mundo
Ilumina nuestra mente y nuestro corazón,
para que siguiéndote a Ti
no caminemos en tinieblas,
sino que tengamos la luz de la vida.
Tú, que has abierto los ojos
al ciego de nacimiento,
abre también nuestros ojos,
para que reconozcamos en Ti al Hijo de Dios,
te proclamemos
como nuestro Señor y Redentor,
te adoremos y te rindamos culto
con toda nuestra vida.

Tú que nos has hecho sal de la tierra
y luz del mundo,
aumenta nuestra poca fe
y fortifica nuestra adhesión al Evangelio,
para que vivamos
en la historia y en el mundo
al servicio del Reino de Dios.
Que resplandezca nuestra luz ante los hombres,
seamos siempre tus testigos
con nuestra propia vida
y te hagamos visible a Ti,
nuestro Señor crucificado y Resucitado,
única esperanza que jamás defrauda,
única alegría que puede saciar
el hambre del corazón de cada ser humano.

Javier Leoz

Avisos Parroquiales
AVISOS PARROQUIALES
  • Continuamos en el tiempo del diezmo
  • Revista desde la fe
  • Invitación a los jóvenes para la Mi100
  • Miércoles de ceniza 18 de febrero. Misa 8 y 12h. El resto del día se impondrá la ceniza. Mientras los sacerdotes estaremos confesando.
  • De pie
    ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

    Señor Dios, que quisiste hacemos participar de un mismo pan y un mismo cáliz, concédenos vivir de tal manera, que, hechos uno en Cristo, demos frutos con alegría para la salvación del mundo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

    Amén.

    RITO DE CONCLUSIÓN

    El Señor esté con ustedes

    Y con tu espíritu

    BENDICIÓN SOLEMNE

    Señor Dios, da en abundancia a tus fieles la gracia celestial, para que te alaben con los labios, con el alma y también con la vida, y ya que es un don tuyo todo lo que somos, que sea también tuyo lo que vivamos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

    Amén

    Y la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre ustedes.

    Amén

    MOTIVACIÓN A LA SALIDA

    Démosle sabor cristiano a la vida.

    En la paz de Cristo, vayan a servir a Dios y a sus hermanos.

    Demos gracias a Dios.

    CANTO DE SALIDA
    Estrofa 1
    Si no soy capaz de dar mi vida por amor.
    Si no puedo yo entregarle todo a los demás.
    Si al abrir los labios no predico la verdad.
    Soy hoja en el viento, nada soy.
    Estrofa 2
    Si no puedo amar más que a mi pobre corazón.
    Si no entiendo en pleno la palabra caridad.
    Si cuando he caído no hago nada por cambiar.
    Soy grano de arena, nada soy.
    Coro
    Tú me transformas, Señor, a cada instante,
    por ti yo puedo cambiar para salvarme,
    dame tu mano y verás dame esperanza,
    como la lluvia a la flor tu me haces falta,
    sólo con Dios ya lo ves,
    tengo un nuevo corazón.
    Tú tienes tantas formas de amar.
    Tú tienes tantas formas de amar.

    VABAJANDO

    Es como un río, es la lluvia,
    es un soplo, es como un fuego,
    es el Espíritu de Dios que quiere actuar.

    ¡ Ay Va bajando, va cayendo,
    va soplando, va ardiendo,
    es el Espíritu de Dios que está aquí (2)

    Bajando en Tí, Cayendo en Tí,
    Soplando en Tí, Ardiendo en Tí.







    COMO LAS ÁGUILAS
    Los que esperan, los que esperan en Jesús
    los que esperan, los que esperan en Jesús,

    como las aguilas, como las aguilas
    sus alas levanraran.

    Caminaran y no se cansaran,
    y correran, no se fatigarán
    nuevas fuerzas tendrán, nuevas fuerzas tendrán
    los que esperan los que esperan en Jesús

    Av. Dos #62 Col. San Pedro de los Pinos Del. Benito Juárez C.P. 03800 Tel. (55) 1054-1085 | (55) 1054-1086

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