Parroquia de San Vicente Ferrer
V Vicaría Episcopal "San Pedro Apostol"
Arquidiócesis Primada de México
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XXVIII Domingo Ordinario

11 de octubre de 2026
XXVIII Domingo Ordinario
MONICIÓN DE ENTRADA
El Señor nos reúne hoy en torno a su mesa y nos invita al banquete de su Reino. Acojamos con alegría su llamado y dispongamos el corazón para celebrar la Eucaristía, vestidos con la fe, la caridad y el deseo sincero de seguir a Cristo. De pie, iniciemos nuestra celebración con el canto de entrada.
RITOS INICIALES
ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 129. 3-4
Si conservaras el recuerdo de nuestras faltas, Señor, ¿quién podría resistir? Pero tú, Dios de Israel, eres Dios de perdón.
Canto de entrada
Estrofa 1
El caminaba con sandalias en sus pies,
mucha gente se estremeció al oír su voz.
Con sus manos el sanó,
los ojos del ciego él abrió,
ese poder de dar que habita en Él,
ahora habita en mí.
Coro
Él camina en mis zapatos
y canta con mi voz,
mis manos usa también
porque soy un hijo de Dios.
Y sonríe con mi rostro
y canta con mi voz,
y soy feliz pues sé también que Él
está en mi corazón.

ME GOZARE ok

Me gozaré, me alegraré
y cantaré al Señor
porque han llegado las bodas
del Cordero de Dios.

Y a su esposa se le a concedido
que se vista de lino fino
lino limpio resplandeciente
para recibir al Rey.


Me gozare



















En el nombre del Padre,
y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
SALUDO
El Dios de la esperanza, que por la acción del Espíritu Santo nos colma con su alegría y con su paz, esté siempre con todos ustedes.
Y con tu espíritu.
ACTO PENITENCIAL
El Señor nos invita al banquete de su Reino y espera de nosotros una respuesta sincera. Reconozcamos las veces en que hemos ignorado su llamada, hemos preferido nuestros intereses o no nos hemos revestido de fe, justicia y caridad. Confiados en la misericordia de Dios, pidamos perdón.

Tú, que nos llamas al banquete de tu Reino y tantas veces encontramos excusas para no responder:

Señor, ten piedad.

Señor, ten piedad.

Tú, que sales a los caminos y acoges a todos sin excluir a nadie:

Cristo, ten piedad.

Cristo, ten piedad.

Tú, que nos revistes con la gracia y nos llamas a vivir en la fe, la justicia y la caridad:

Señor, ten piedad.

Señor, ten piedad.

SEÑOR TEN PIEDAD

SEÑOR TEN PIEDAD
Señor ten piedad de nosotros
Señor ten piedad de nosotros.

Cristo ten piedad de nosotros
Cristo ten piedad de nosotros.

Señor ten piedad de nosotros
Señor ten piedad de nosotros.






GLORIA
Coro
Gloria, gloria a Dios en el cielo,
y en la tierra a los hombres paz.
Gloria, gloria a Dios en el cielo,
y en la tierra a los hombres paz.
Estrofa 1
Te alabamos y te bendecimos,
te adoramos y glorificamos,
y nosotros hoy te damos gracias
por tu grande y eterna gloria.
Coro
Gloria, gloria a Dios en el cielo,
y en la tierra a los hombres paz.
Gloria, gloria a Dios en el cielo,
y en la tierra a los hombres paz.
Coro
Señor, Dios nuestro Padre, Padre, Padre.
Señor Dios, Hijo, piedad, piedad, piedad Señor.
Tú que quitas el pecado del mundo,
escúchanos, escúchanos,
Tú que estás a la derecha del Padre,
piedad, piedad, piedad Señor.

Solo Tú eres Santo, sólo Tú Señor,
solo Tú altísimo Jesucristo,
con el Santo Espíritu en la gloria de Dios Padre,
Amén, Amén, Amén.

GLORIA
Hombres: Gloria a Dios en el cieloooo.
Mujeres: Gloria a Dios en el cielo.
Hombres: Y en la tierra a los hombres pazzz
Mujeres: Y en la tierra a los hombres paz.
Pazzz

Todos:
Te alabamos, te bendecimos,
te adoramos, te glorificamos.
Hombres: /Te damos gracias por tu inmensa gloriaaaaa.
Mujeres: Te damos gracias por tu inmensa gloria.
Hombres: Señor Dios, Rey celestialllll
Mujeres: Señor Dios, Rey celestial.
allll

Todos:
Dios Padre todopoderoso, Señor Hijo único, Jesucristo
Señor, Dios, Cordero de Dios; Hijo del Padre.

Tú que quitas el pecado del mundo
ten piedad de nosotros;
tú que quitas el pecado del mundo
atiende a nuestras suplicas;
tú que estas a la derecha del Padre;
ten piedad de nosotros.

Porque solamente Tú eres Santo,
Solo tú Altísimo Jesucristo
con el Espíritu Santo en la Gloria del Padre.

Hombres: Gloria a Dios en el cieloooooo
Mujeres: Gloria a Dios en el cielo.
Hombres: Y en la tierra a los hombres pazzzz
Mujeres: Y en la tierra a los hombres paz.
Aaaaaamén.

ORACIÓN COLECTA
Te pedimos, Señor, que tu gracia continuamente nos disponga y nos acompañe, de manera que estemos siempre dispuestos a obrar el bien. Por nuestro Señor Jesucristo Tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
Amén
Tomen asiento daremos inicio a la:
LITURGIA DE LA PALABRA
MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA
El profeta Isaías anuncia un festín preparado por Dios para todos los pueblos: allí desaparecerán la muerte, el dolor y la vergüenza. Escuchemos esta promesa de salvación y esperanza.
PRIMERA LECTURA
Del libro del profeta Isaías 25, 6-10

En aquel día, el Señor del universo preparará sobre este monte un festín con platillos suculentos para todos los pueblos; un banquete con vinos exquisitos y manjares sustanciosos. Él arrancará en este monte el velo que cubre el rostro de todos los pueblos, el paño que oscurece a todas las naciones. Destruirá la muerte para siempre; el Señor Dios enjugará las lágrimas de todos los rostros y borrará de toda la tierra la afrenta de su pueblo. Así lo ha dicho el Señor.

En aquel día se dirá: "Aquí está nuestro Dios, de quien esperábamos que nos salvara. Alegrémonos y gocemos con la salvación que nos trae, porque la mano del Señor reposará en este monte".

Palabra de Dios

Te alabamos, Señor.

MONICIÓN AL SALMO
Con el salmo 22 respondamos a la iniciativa del Señor, dirigidos por el coro:
SALMO RESPONSORIAL
Del salmo 22
Habitaré en la casa del Señor toda la vida.
Habitaré en la casa del Señor toda la vida.

El Señor es mi pastor, nada me falta;
en verdes praderas me hace reposar
y hacia fuentes tranquilas me conduce
para reparar mis fuerzas.

Habitaré en la casa del Señor toda la vida.

Por ser un Dios fiel a sus promesas,
me guía por el sendero recto; así,
aunque camine por cañadas oscuras,
nada temo, porque tú estás conmigo.
Tu vara y tu cayado me dan seguridad.

Habitaré en la casa del Señor toda la vida.

Tú mismo me preparas la mesa,
a despecho de mis adversarios;
me unges la cabeza con perfume
y llenas mi copa hasta los bordes.

Habitaré en la casa del Señor toda la vida.

Tu bondad y tu misericordia
me acompañarán todos los días de mi vida;
y viviré en la casa del Señor
por años sin término.

Habitaré en la casa del Señor toda la vida.

MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA
San Pablo nos enseña a vivir tanto en la abundancia como en la necesidad, sostenidos por la fuerza de Cristo. Escuchemos su testimonio de confianza, gratitud y fortaleza.
SEGUNDA LECTURA
De la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses 4, 12 14. 19-20

Hermanos: Yo sé lo que es vivir en pobreza y también lo que es tener de sobra. Estoy acostumbrado a todo: lo mismo a comer bien que a pasar hambre; lo mismo a la abundancia que a la escasez. Todo lo puedo unido a aquel que me da fuerza.

Sin embargo, han hecho ustedes bien en socorrerme cuando me vi en dificultades. Mi Dios, por su parte, con su infinita riqueza, remediará con esplendidez todas las necesidades de ustedes, por medio de Cristo Jesús. Gloria a Dios, nuestro Padre, por los siglos de los siglos. Amén.

Palabra de Dios

Te alabamos, Señor.

MONICIÓN AL EVANGELIO
Jesús compara el Reino de los cielos con un banquete de bodas abierto a todos. La invitación es gratuita, pero exige una respuesta verdadera y una vida renovada. De pie, cantemos el aleluya y escuchemos el santo Evangelio.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Ef 1, 17-18
Aleluya, Aleluya
Coro
Aleluya, aleluya
Aleluya, aleluya.
Que el Padre de nuestro Señor Jesucristo ilumine nuestras mentes, para que podamos comprender cuál es la esperanza que nos da su llamamiento.
Aleluya, Aleluya
EVANGELIO
El Señor esté con ustedes.
Y con tu espíritu.

Del santo Evangelio según san Mateo 22, 1-14
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, volvió Jesús a hablar en parábolas a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo, diciendo:

"El Reino de los cielos es semejante a un rey que preparó un banquete de bodas para su hijo. Mandó a sus criados que llamaran a los invitados, pero éstos no quisieron ir. Envió de nuevo a otros criados que les dijeran:

'Tengo preparado el banquete; he hecho matar mis terneras y los otros animales gordos; todo está listo. Vengan a la boda'.

Pero los invitados no hicieron caso. Uno se fue a su campo, otro a su negocio y los demás se les echaron encima a los criados, los insultaron y los mataron. Entonces el rey se llenó de cólera y mandó sus tropas, que dieron muerte a aquellos asesinos y prendieron fuego a la ciudad.

Luego les dijo a sus criados:

'La boda está preparada; pero los que habían sido invitados no fueron dignos. Salgan, pues, a los cruces de los caminos y conviden al banquete de bodas a todos los que encuentren'.

Los criados salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos, y la sala del banquete se llenó de convidados. Cuando el rey entró a saludar a los convidados, vio entre ellos a un hombre que no iba vestido con traje de fiesta y le preguntó:

'Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin traje de fiesta?'.

Aquel hombre se quedó callado. Entonces el rey dijo a los criados:

'Átenlo de pies y manos y arrójenlo fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto y la desesperación'. Porque muchos son los llamados y pocos los escogidos".

Palabra del Señor.

Gloria a ti, Señor Jesús.

Tomen asiento
HOMILÍA
La invitación de Dios

Al parecer, la parábola del banquete fue muy popular entre las primeras generaciones cristianas, y ha quedado recogida en Lucas, Mateo e incluso en el evangelio apócrifo de Tomás. Las versiones son tan diferentes y las aplicaciones que se extraen tan diversas que solo nos podemos aproximar a los elementos esenciales del relato original.

Dios está preparando una fiesta final para todos sus hijos, pues a todos los quiere ver sentados, junto a él, en torno a una misma mesa, disfrutando para siempre de una vida plena. Esta fue ciertamente una de las imágenes más queridas por Jesús para «sugerir» el final último de la historia humana. No se contentaba solo con decirlo con palabras. Se sentaba a la mesa con todos, y comía hasta con pecadores e indeseables, pues quería que todos pudieran ver plásticamente algo de lo que Dios deseaba llevar a cabo.

Por eso Jesús entendió su vida como una gran invitación en nombre de Dios. No imponía nada, no presionaba a nadie. Anunciaba la buena noticia de Dios, despertaba la confianza en el Padre, quitaba los miedos, encendía la alegría y el deseo de Dios. A todos debía llegar su invitación, sobre todo a los más necesitados de esperanza.

Jesús era realista. Sabía que la invitación podía ser rechazada. En la versión de Mateo se describen diversas reacciones. Unos la rechazan de manera consciente: «No quisieron ir». Otros responden con la indiferencia: «No hicieron caso». Les importan más sus tierras y negocios. Hubo quienes reaccionaron de manera hostil contra los criados.

Son muchos los que ya no escuchan llamada alguna de Dios. Les basta con responder de sí mismos ante sí mismos. Sin ser tal vez muy conscientes de ello, viven una existencia «solitaria», encerrados en un monólogo perpetuo consigo mismos. El riesgo siempre es el mismo: vivir cada día más sordos a toda llamada que pueda transformar de raíz su vida.

Tal vez una de las tareas más importantes de la Iglesia sea hoy crear espacios y facilitar experiencias donde las personas puedan escuchar de manera sencilla, transparente y gozosa la invitación de Dios proclamada en el evangelio de Jesús.

Nos ponemos de pie
Credo Niceno-Constantinopolitano
CREDO NICENO - CONSTANTINOPOLITANO

Creo en un solo Dios,
Padre Todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra,
de todo lo visible y lo invisible.

Creo en un solo Señor, Jesucristo,
Hijo único de Dios,
nacido del Padre antes de todos los siglos:
Dios de Dios, Luz de Luz,
Dios verdadero de Dios verdadero,
engendrado, no creado,
de la misma naturaleza del Padre,
por quien todo fue hecho;

que por nosotros, los hombres,
y por nuestra salvación bajó del cielo,
y por obra del Espíritu Santo
se encarnó de María, la Virgen,
y se hizo hombre;

y por nuestra causa fue crucificado
en tiempos de Poncio Pilato;
padeció y fue sepultado,
y resucitó al tercer día,
según las Escrituras, y subió al cielo,

y está sentado a la derecha del Padre;
y de nuevo vendrá con gloria
para juzgar a vivos y muertos,
y su reino no tendrá fin.

Creo en el Espíritu Santo,
Señor y dador de vida,
que procede del Padre y del Hijo,
que con el Padre y el Hijo
recibe una misma adoración y gloria,
y que habló por los profetas.

Creo en la Iglesia, que es una,
santa, católica y apostólica.
Confieso que hay un solo Bautismo
para el perdón de los pecados.
Espero la resurrección de los muertos
y la vida del mundo futuro.
Amén.

ORACIÓN UNIVERSAL

Hermanos y hermanas, confiados en Dios, que prepara para todos los pueblos el banquete de la salvación, presentemos nuestras súplicas. A cada intención respondemos:

Escúchanos, Padre, y llévanos a tu banquete.

Escúchanos, Padre, y llévanos a tu banquete.

• Por la Iglesia, para que anuncie con alegría que el Reino de Dios está abierto a todos y salga al encuentro de quienes se sienten alejados o excluidos. Roguemos al Señor.

Escúchanos, Padre, y llévanos a tu banquete.

• Por quienes gobiernan las naciones, para que trabajen por la paz, la justicia y una mesa compartida donde ningún pueblo padezca hambre, violencia o abandono. Roguemos al Señor.

Escúchanos, Padre, y llévanos a tu banquete.

• Por quienes viven en pobreza, enfermedad, duelo, soledad o desesperanza, para que encuentren consuelo en Dios y ayuda concreta en la solidaridad de sus hermanos. Roguemos al Señor.

Escúchanos, Padre, y llévanos a tu banquete.

• Por nuestra comunidad, para que no rechacemos la invitación del Señor por indiferencia o egoísmo, sino que respondamos con una vida revestida de fe, justicia y caridad. Roguemos al Señor.

Escúchanos, Padre, y llévanos a tu banquete.

• Por quienes participamos en esta Eucaristía, para que, fortalecidos por Cristo, sepamos vivir con serenidad en la abundancia y en la necesidad, compartiendo nuestros bienes con generosidad. Roguemos al Señor.

Escúchanos, Padre, y llévanos a tu banquete.

Padre bueno, escucha las súplicas que te presentamos y concédenos responder con fidelidad a la invitación de tu Hijo, para que un día participemos plenamente en el banquete de tu Reino. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Amén.

ORACION POR LAS VOCACIONES

Oh, Jesús,
Pastor eterno de las almas,
dígnate mirar
con ojos de misericordia
a esta porción de tu grey amada.
Señor, gemimos en la orfandad,
danos vocaciones,
danos sacerdotes, religiosos,
matrimonios y laicos santos.

Te lo pedimos por la Inmaculada
Virgen María de Guadalupe,
tu dulce y Santa Madre.
Oh Jesús, danos sacerdotes y religiosos
según tu corazón. Amén.

Pueden sentarse, ahora iniciamos la:
LITURGIA EUCARÍSTICA
MONICIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Junto con el pan y el vino, presentemos al Señor nuestra vida, nuestro trabajo y el compromiso de compartir con quienes más lo necesitan. Que estos dones, transformados por el Espíritu, sean alimento de salvación para todos.
CANTO DE OFRENDAS
Coro
Presentamos pan y vino,
ofrenda de gratitud,
todos juntos como hermanos,
hasta llegar a tu altar.
Estrofa 1
Vino y pan hoy te ofrecemos,
pronto se convertirán.
en tu cuerpo y en tu sangre
fuente de alegría y paz.
Coro
Presentamos pan y vino,
ofrenda de gratitud,
todos juntos como hermanos,
hasta llegar a tu altar.
Estrofa 3
Con amor y esperanza,
la alegría de vivir.
todos juntos como hermanos,
caminamos hacia Ti.
Coro
Presentamos pan y vino,
ofrenda de gratitud,
todos juntos como hermanos,
hasta llegar a tu altar.

CANTO DE OFRENDAS

Esto que te doy, es vino y pan, Señor
Esto que te doy, es mi trabajo
Es mi corazón, mi alma
Es mi cuerpo y mi razón
El esfuerzo de mi caminar

Esto que te doy, mi vida es, Señor
Es mi amor, también, es mi dolor
Es la ilusión, mis sueños
Es mi gozo y mi llorar
Es mi canto y mi oración

Toma mi vida, ponla en tu corazón
Dame tu mano y llévame
Cambia mi pan en tu carne
Y mi vino en tu sangre
Y a mí, Señor, renuévame
Límpiame y sálvame

Esto que te doy, no solo yo, Señor
Esta voz tambien es de mi hermano
Es la unión, la paz, el orden
La harmonía y felicidad
Es un canto en comunidad

Toma mi vida, ponla en tu corazón
Dame tu mano y llévame
Cambia mi pan en tu carne
Y mi vino en tu sangre
Y a mí Señor, renuévame
Límpiame y sálvame








UNA ESPIGA

Una espiga dorada por el sol
el racimo que corta el viñador
se convierten ahora en pan y vino de amor
en el cuerpo y la sangre del Señor
se convierten ahora en pan y vino de amor
en el cuerpo y la sangre del Señor

Comulgamos la misma comunión,
somos trigo del mismo sembrador,
el molino, la vida, nos tritura con dolor;
Dios nos hace Eucaristía en el amor. (2)

Como granos que han hecho el mismo pan
como notas que tejen un cantar
como gotas de agua que se funden en el mar
los cristianos un cuerpo formarán. (2)

En la mesa de Dios se sentarán
como hijos su pan comulgarán.
Una esperanza caminando cantarán
en la vida como hermanos se amaran

Bendito seas, Señor, Dios del universo, por este pan, fruto de la tierra y del trabajo del hombre, que recibimos de tu generosidad y ahora te presentamos; él será para nosotros pan de vida.

Por el misterio de esta agua y este vino, haz que compartamos la divinidad de quien se ha dignado participar de nuestra humanidad.

Bendito seas, Señor, Dios del universo, por este vino, fruto de la vid y del trabajo del hombre, que recibimos de tu generosidad y ahora te presentamos; Él será para nosotros bebida de salvación.

Acepta, Señor, nuestro corazón contrito y nuestro espíritu humilde; que éste sea hoy nuestro sacrificio y que sea agradable en tu presencia, Señor, Dios nuestro.

Lava del todo mi delito. Señor, y limpia mi pecado.

De pie

Oren, hermanos, para que este sacrificio, mío y de ustedes, sea agradable a Dios, Padre todopoderoso.
El Señor reciba de tus manos este sacrificio, para alabanza y gloria de su nombre, para nuestro bien y el de toda su santa Iglesia.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Recibe, Señor, las súplicas de tus fieles junto con estas ofrendas que te presentamos, para que, lo que celebramos con devoción, nos lleve a alcanzar la gloria del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Amén

El Señor esté con ustedes.

Y con tu espíritu.

Levantemos el corazón

Lo tenemos levantado hacia el Señor.

Demos gracias al Señor, nuestro Dios

Es justo y necesario

PLEGARIA EUCARÍSTICA: El banquete del Reino

En verdad es justo y necesario darte gracias siempre y en todo lugar, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno. Tú preparas para todos los pueblos el banquete de la salvación; destruyes la muerte, enjugas las lágrimas y llamas a tus hijos desde todos los caminos para reunirlos en la mesa de tu Reino.

En Jesucristo, tu Hijo amado, nos has mostrado la abundancia de tu misericordia. Él, nos invita a responder con un corazón nuevo y a revestirnos de fe, justicia y caridad.

Por eso, unidos a los ángeles, a los santos y a los mártires, proclamamos tu gloria diciendo:

SANTO

Estrofa 1
Santo, Santo, Santo es el Señor,
Dios del universo,
llenos están, el cielo y la tierra,
de tu gloria, hosanna
Coro
Hosanna, hosanna,
hosanna en el cielo,
hosanna, hosanna,
hosanna en el cielo.
Estrofa 2
Bendito el que viene
en el nombre del Señor,
hosanna en el cielo,
hosanna.
Coro
Hosanna, hosanna,
hosanna en el cielo,
hosanna, hosanna,
hosanna en el cielo.

Santo, Santo es el Señor
Dios poderoso del universo
llenos están el cielo y al tierra de su gloria.

Hosanna, hosanna
Hosanna en el cielo y bendito es el que viene
en el nombre del Señor.

Hosanna en el cielo y bendito el que viene
en el nombre del Señor
hosanna, hosanna en el cielo.




Consagración del Pan y el Vino

Santo eres en verdad, Padre, fuente de toda santidad. Te pedimos que santifiques estos dones de pan y vino con la efusión de tu Espíritu, de manera que se conviertan, para nosotros, en el Cuerpo † y la Sangre de Jesucristo, nuestro Señor.

Porque él mismo, la noche en que iba a ser entregado, tomó pan, y dando gracias te bendijo, lo partió y lo dio a sus discípulos, diciendo:

Tomen y coman todos de él, porque esto es mi Cuerpo, que será entregado por ustedes.

Del mismo modo, acabada la cena, tomó el cáliz, y, dándote gracias de nuevo, lo pasó a sus discípulos, diciendo:

Tomen y beban todos de él, porque éste es el cáliz de mi Sangre, Sangre de la alianza nueva y eterna, que será derramada por ustedes y por muchos para el perdón de los pecados.

Hagan esto en conmemoración mía.

ETERNO VIAJERO

Redes al hombro, sol bajo,
cierto extraño se embarcó,
con su mirada a lo largo
con el viento se alejó.

Después de haber navegado solitario se encontró,
muy pocos peces quedaron atrapados en su amor.

Quiero ir contigo espérame Señor.
Aún no termino, espera por favor.
Escucha el canto que nace de mi voz.

Te quiero . . . Señor yo te quiero.
Te quiero . . . Eterno viajero.

Con su mirada de niño, izó velas y marchó,
y un ave vino y me dijo que en su rostro había dolor.

Es noche y duerme cansado, otro día terminó.
Tal vez mañana a su lado pescador me vuelva yo.

Quiero ir contigo . . .

Dejo y no dejo de pensar en el extraño que embarcó.
Quiero y no quiero recordar el sonido de su voz.
Te quiero . . . Señor yo te quiero
Te quiero . . . Eterno viajero.
Te quiero... Te quiero

ADMIRABLE CONSEJERO

Admirable consejero Cristo
mírame conóceme Cristo
guíame en tu senda Cristo
admirable consejero Cristo.

Hijo de Dios Cristo
nombre sobre todo nombre Cristo
alabar ensalzar a Cristo
hijo de Dios Cristo.

Padre eterno Cristo
inmutable Santo Cristo
lléname de tu presencia Cristo
Padre eterno Cristo.

Príncipe de paz Cristo
líbrame de mis temores Cristo
líbrame consuélame Cristo
Príncipe de paz Cristo.

CRISTO JESUCRISTO

Cristo Jesucristo maravilloso es Jesús
su rostro brilla más que el sol.
Más hermoso es Cristo que el lirio de los valles
y dulce, más dulce que miel.

Cuál es la rosa de Sarón, así tan bello es Él,
y lo amo así de corazón.
Más hermoso es Cristo que el lirio de los valles
y dulce más dulce que miel.

CRISTO NOMBRE GLORIOSO

Cristo nombre glorioso
precioso salvador bello Señor
Emmanuel Dios con nosotros
palabra Viva mi Redentor

EL SEÑOR ES MI PASTOR

El Señor es mi pastor nada me falta
a los verdes campos me lleva a reposar
a donde brota el agua fresca me conduce.

Fortalece mi alma por amor de su nombre
aunque pase por quebradas muy oscuras
no temo al mal conmigo esta su amor, me protege.

RESUCITO

Resucitó, resucitó, resucitó, aleluya
Aleluya, aleluya, aleluya, resucitó.

La muerte: ¿Dónde está la muerte ?
¿Dónde está mi muerte ? ¿Dónde su victoria?
Resucitó ...

Gracias sean dadas al Padre
que nos pasó a su reino, que es un reino de amor.
Resucitó ...

Alegría, alegría hermanos,
que si hoy nos amamos es que resucitó.
Resucitó ...

Si con Él morimos, con Él vivimos
con Él cantamos; ¡Aleluya!

Aleluya, aleluya, aleluya, resucitó.
Resucitó, resucitó, resucitó

YO SOY EL PAN DE VIDA

Yo soy el pan de vida,
el que viene a mí no tendrá hambre,
el que crea en mí no tendrá sed;
nadie viene a mí,
si mi Padre no lo llama.

Yo lo resucitaré, yo lo resucitaré
yo lo resucitaré en el día final.
Yo lo resucitaré, yo lo resucitaré
yo lo resucitaré en el día final.

AL ESTAR EN LA PRESENCIA

Al estar en la presencia de tu divinidad
y al contemplar la hermosura de tu santidad,
mi espíritu se alegra en tu majestad
te adoro a ti, te adoro a ti.

Cuando veo la grandeza de tu dulce amor,
y compruebo la pureza de tu corazón,
mi espíritu se alegra en tu majestad.

Te adoro a ti, te adoro a ti
Y al estar aquí delante de ti te adoraré
postrado ante ti mi corazón te adora oh Dios.
y siempre quiero estar para adorar
y contemplar tu santidad.

Te adoro a ti Señor, te adoro a ti

NADA ME PODRÁ APARTAR

Nada me podrá apartar del amor del Señor
nada me podrá apartar del amor del Señor
Ni lo alto, lo profundo,
lo presente o futuro, el morir.

Padre Dios tú Hijo soy
con tu amor yo venceré
y heredaré tu Reino
eres mi Dios tu Hijo soy Padre Dios

QUIERO ALABARTE

Quiero alabarte más y más aún
quiero alabarte más y más aún
buscar tu voluntad tu gracia conocer
quiero alabarte.

Las aves del cielo cantan para ti
las bestias del campo reflejan tu poder
quiero cantar, quiero levantar mis manos a ti.

Dios es Amor es Amor es Amor Aleluya
Viva, viva el Amor, el Amor Aleluya.

Desde siempre te amé, dice el Señor
cielo y tierra formé pensando en ti
Hijo mío serás y un corazón tendrás
para ser tú también el amor.

En tu hermano yo estoy, dice el Señor,
quiero encontrarte en el en su dolor:
Son mi Pan y mi Ley un vínculo de unión
y un incendio de amor, el

Éste es el Misterio de la fe.

Cada vez que comemos de este pan y bebemos de este cáliz, anunciamos tu muerte, Señor, hasta que vuelvas.

Así, pues, Padre, al celebrar el memorial de la muerte y resurrección de tu Hijo, te ofrecemos el pan de vida y el cáliz de salvación, y te damos gracias porque nos haces dignos de servirte en tu presencia. Te pedimos humildemente que el Espíritu Santo congregue en la unidad a cuantos participamos del Cuerpo y la Sangre de Cristo.

Haz de nosotros una comunidad abierta, capaz de salir a los caminos, recibir a todos y compartir con los pobres la alegría de tu banquete.

Acuérdate, Señor, de tu Iglesia extendida por toda la tierra, reunida aquí en el domingo, día en que Cristo ha vencido la muerte y nos ha hecho partícipes de su vida inmortal; y con el Papa León, con nuestro Obispo Carlos, con sus obispos auxiliares, con los presbíteros y diáconos, y con todo el pueblo que has redimido.

Acuérdate también de nuestros hermanos y hermanas difuntos, por quienes celebramos esta Eucaristía y que murieron en la esperanza de la resurrección y de todos los que han partido de este mundo en tu amistad admítelos a contemplar la luz de tu rostro y a participar para siempre en el banquete de tu Reino.

Ten misericordia de todos nosotros; y así, con María, la Virgen Madre de Dios, san José, su esposo, los apóstoles, los santos y los mártires de todos los tiempos, merezcamos compartir la vida eterna y cantar tus alabanzas por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor.

Amén

Por Cristo, con Él y en Él, a ti, Dios Padre omnipotente, en la unidad del Espíritu Santo, todo honor y toda gloria por los siglos de los siglos.
Amén.
RITO DE COMUNIÓN

Antes de participar en el banquete de la Eucaristía, signo de reconciliación y vínculo de unión fraterna, oremos juntos como el Señor nos ha enseñado :

Padre Nuestro
Padre nuestro,
que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre,
venga a nosotros tu reino,
hágase tu voluntad
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros
perdonamos
a los que nos ofenden,
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.

Líbranos de todos los males, Señor y concédenos la paz en nuestros días, para que, ayudados por tu misericordia, vivamos siempre libres de pecado y protegidos de toda perturbación, mientras esperamos la gloriosa venida de nuestro Salvador Jesucristo.
Tuyo es el reino, tuyo el poder y la gloria, por siempre, Señor.
Señor Jesucristo, que dijiste a tus apóstoles: "La paz les dejo, mi paz les doy", no tengas en cuenta nuestros pecados, sino la fe de tu Iglesia y, conforme a tu palabra, concédele la paz y la unidad. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
La paz del Señor esté siempre con ustedes.
Y con tu espíritu.
En Cristo, que nos ha hecho hermanos con su cruz, dense la paz como signo de reconciliación.
CORDERO
Estrofa 1
Cordero de Dios,
que quitas el pecado del mundo,
ten piedad de nosotros,
ten piedad de nosotros.
Estrofa 2
Cordero de Dios,
que quitas el pecado del mundo,
ten piedad de nosotros,
ten piedad de nosotros.
Estrofa 3
Cordero de Dios,
que quitas el pecado del mundo,
danos la paz, danos la paz.

Mi CORDERO DE DIOS

Cordero de Dios, cordero de Dios
que quitas el pecado del mundo
ten piedad de nosotros
ten piedad de nosotros.

Cordero de Dios, cordero de Dios
que quitas el pecado del mundo
ten piedad de nosotros
ten piedad de nosotros.

Cordero de Dios, cordero de Dios
que quitas el pecado del mundo
danos la paz, danos La Paz
danos la paz, danos La Paz

El Cuerpo y la Sangre de nuestro Señor Jesucristo, unidos en este cáliz, sean para nosotros alimento de vida eterna.

Señor Jesucristo, Hijo de Dios vivo, que por voluntad del Padre, cooperando el Espíritu Santo,diste con tu muerte la vida al mundo, líbrame, por la recepción de tu Cuerpo y de tu Sangre, de todas mis culpas y de todo mal.

Concédeme cumplir siempre tus mandamientos y jamás permitas que me separe de ti.

Éste es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Dichosos los invitados a la cena del Señor.
Señor, no soy digno de que entres en mi casa, pero una Palabra tuya bastará para sanarme.
MOTIVACIÓN A LA ANTÍFONA DE COMUNIÓN

Antes de recibir a Jesús Eucaristía, digamos juntos la Antífona de la Comunión.

ANTÍFONA DE COMUNIÓN Sal 33, 11

Los ricos se empobrecen y pasan hambre; los que buscan al Señor, no carecen de nada.

Pueden sentarse
CANTO DE COMUNIÓN
Estrofa 1
Hoy te quiero contar Jesús amigo que contigo estoy feliz
si tengo tu amistad lo tengo todo pues estás dentro de mí

Después de comulgar me haces como tú me llenas con tu paz
en cada pedacito de este pan completo estás y así te das

Estás allí por mí porque conoces que, sin ti pequeño soy.
De ahora en adelante nada nos separará, ya lo verás
Coro
Te escondes en el pan y aunque no te puedo ver

Te puedo acompañar es mi lugar preferido

Hoy quiero comulgar, abrirte mi corazón
Así, de par en par, eres mi mejor amigo.
Estrofa 2
Dos, mil años atrás a tus amigos, invitaste a cenar,
y ahí les prometiste que, con ellos, tú por siempre ibas a estar.

Y ahora cada vez, que el sacerdote eleva el pan, en el altar,
me pongo de rodillas porque sé, que en esa hostia tú estás.
Coro
Te escondes en el pan y aunque no te puedo ver
Te puedo acompañar es mi lugar preferido.

Me vuelves a salvar, como lo hiciste en la cruz,
en cada misa tú repites tu sacrificio

Hoy quiero comulgar, abrirte mi corazón
Así, de par en par, eres mi mejor amigo… Jesús


 


 


 

EL SEÑOR ES MI PASTOR

El Señor es mi pastor nada me falta
a los verdes campos me lleva a reposar
a donde brota el agua fresca me conduce.

Fortalece mi alma por amor de su nombre
aunque pase por quebredas muy oscuras
no temo al mal conmigo esta su amor, me proteg


 


 


 

REFLEXIÓN

Participemos en la siguiente oración por la feliz realización de la asamblea parroquial de este año.

ORACIÓN POR LA ASAMBLEA PARROQUIAL

Madre Santísima de Guadalupe,
en esta Asamblea parroquial,
ponemos en tus manos nuestras inquietudes
y te pedimos que ruegues
por el Consejo de pastoral de nuestra parroquia,
para que abran su corazón al Espíritu Santo,
y sepan escucharte y responder gozosos a la misión
de acompañar a nuestra comunidad
por los caminos trazados por nuestro arzobispo.
Acompáñanos en el seguimiento de tu Hijo
para ser testigos de su amor
y vivir con fidelidad su mensaje.

Amén.

Avisos Parroquiales
AVISOS PARROQUIALES
  • Revista Desde la Fe
  • Inscripciones para los niños que se inician en la formación cristiana hacia la comunión y la confirmación.
  • Solicitamos su apoyo para el HolyWin y nos regalen dulces para compartir con los niños.
  • El próximo domingo es el DOMUND
  • De pie
    ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

    Señor, suplicamos a tu majestad que así como nos nutres con el sagrado alimento del Cuerpo y de la Sangre de tu Hijo, nos hagas participar de la naturaleza divina. Por Jesucristo, nuestro Señor.

    Amén.

    RITO DE CONCLUSIÓN

    El Señor esté con ustedes

    Y con tu espíritu

    La bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo † y Espíritu Santo, descienda sobre ustedes.

    Amén

    MOTIVACIÓN A LA SALIDA

    Salgamos a los caminos para compartir su invitación, servir con generosidad y revestir nuestra vida de fe y caridad.

    Glorifiquen al Señor con su vida. Pueden ir en paz.

    Demos gracias a Dios.

    CANTO DE SALIDA
    Estrofa 1
    Junto a ti María.
    como un niño quiero estar,
    tómame en tus brazos
    guíame en mi caminar.

    Quiero que me eduques,
    que me enseñes a rezar,
    hazme transparente,
    lléname de paz.
    Coro
    Madre, Madre, Madre, Madre
    Madre, Madre, Madre, Madre.
    Estrofa 2
    Gracias Madre mía
    por llevarnos a Jesús,
    haznos más humildes
    tan sencillos como Tú.

    Gracias Madre mía
    por abrir tu corazón,
    porque nos congregas
    y nos das tu amor.
    Coro
    Madre, Madre, Madre, Madre
    Madre, Madre, Madre, Madre

    4) DIOS ES MI PADRE
    Dios es mi Padre yo su hijo ooooh
    Dios es mi Padre yo su hijo ooooh
    Dios es mi Padre yo su hijo ooooh
    y alabare ahora, ahora, ahora, ahora, ahora, ahora.

    Dios es el templo y yo columna ooooh (3)
    y alabare ahora, ahora, ahora, ahora, ahora, ahora.
    La, la ...

    Dios es pastor y yo la oveja beeee (3)
    y alabare ahora, ahora, ahora, ahora, ahora, ahora.

    Dios es la vid y yo las ramas (3)
    y alabare ahora, ahora, ahora, ahora, ahora, ahor









    Pequeño como brisa suave
    Sencillo como una sonrisa, niña
    Precioso es su nombre y su corazón
    Eterno y profundo es su amor

    Cristo Jesús, yo te adoro
    Cristo Jesús
    eterno y profundo es su amor

    Pequeño como brisa suave
    Sencillo como una sonrisa, niña
    Precioso es su nombre y su corazón
    Eterno y profundo es su amor







    YO PENSABA

    Yo pensaba que el hombre era grande por su poder
    grande por su saber grande por su valor.

    Yo pensaba que el hombre era grande y me equivoque
    pues grande solo es Dios.

    Sube hasta el cielo y lo veras
    que pequeñito el hombre es
    sube hasta el cielo y lo veras.

    Como un juguete de cristal
    que con cariño hay que cuidar
    sube hasta el cielo y lo veras









    GRANDE ES EL SEÑOR

    Grande es el Señor creador del universon
    canta y danza al Rey que viene pronto.
    De felicidad el corazón nos llena,
    grande es el Señor.

    Oh oh oh
    Hosanna al Altísimo,
    Ohohoh
    Hosanna al Altísimo
    Ohohoh
    Hosanna al Altísimo, Grande es el Seño






    Es como un río, es la lluvia,
    es un soplo, es el fuego.
    Es el Espíritu de Dios
    que quiere actuar.

    Ahí va bajando, va cayendo,
    va soplando, va ardiendo,
    Es el Espíritu de Dios
    que quiere actuar.

    Bajando en ti, cayendo en ti
    soplando en ti, ardiendo en ti.

    Ahí va bajando, va cayendo,
    va soplando, va ardiendo,
    Es el Espíritu de Dios
    que quiere actuar.

    Ahí va bajando, va cayendo,
    va soplando, va ardiendo,
    Es el Espíritu de Dios
    que ya llegooo











    COMO LAS AGUILAS

    Los que esperan, los que esperan en Jesús
    los que esperan, los que esperan en Jesús,
    como las aguilas, como las aguilas
    sus alas levanraran.

    Caminaran y no se cansaran,
    y correran, no se fatigarán
    nuevas fuerzas tendrán, nuevas fuerzas tendrán

    los que espewran los que esperan en Jesús





    Cristo es mi vida

    La palabra se hizo carne
    Y puso su morada entre nosotros
    Llena de gracia y de verdad

    Hemos visto ya su Gloria
    Gloria, que recibe del Padre
    Como hijo único

    Cristo es el camino. Cristo es la verdad.
    Cristo es la vida Cristo es mi vida

    No se turbe más nuestro corazón
    Cristo nos prepara muchas moradas
    En el reino de los cielos

    Nadie al Padre va, si no es por Cristo
    Si le conocemos, conoceremos también al padre
    Vamos y sigamos su camino

    Cristo es el camino, Cristo es la verdad
    Cristo es la vida Cristo es mi vida
    Cristo es el camino Cristo es la verdad Cristo es la vida Cristo es mi vida









    EL LEON
    El León de la tribu de Judá
    Jesús venció las cadenas y nos liberó

    El es nuestra antorcha de victoria
    Nuestra fortaleza en tiempos de flaqueza
    una torre en tiempo de guerra
    ¡oh! la esperanza de Israel.

    Al Rey Yahvéh tres veces Santo
    al Rey Yahvéh tres veces Santo
    vida y canto son sólo para El.

    Huyen los demonios cuando canta el pueblo
    Huyen los demonios cuando cae el fuego
    huyen los demonios porque no soportan
    la alabanza al rey.

    Venció a la muerte con poder,
    venció a la muerte con poder,
    vencio a la muerte con poder,
    se levantó.
    Resucitó (3), se lev






    Cuento un siglo cuento dos de andar

    Cuento un siglo cuento dos de andar,
    que hasta hoy no he podido olvidar,
    fue un pobre que al pasa me dio paz,
    La, la, la.

    Me ha mirado como mira Dios,
    Lo he sentido yo en mi corazón,
    Y en mis manos puso su dolor y su amor,
    La, la, la.

    Mas no hay nadie que quiera seguirlo,
    Son muy duras sus palabras,
    Les da pena decirlas al viento,
    Mas no pueden olvidarlas.
    La, la, la.

    Cuento un siglo….

    No nos basta con llorar de pena,
    Que lo mismo no sirvió de nada,
    Siento rabia de tener que decirlo,
    Pero el hombre solo busca fama.
    La, la, la.

    Cuento un siglo….

    Yo no quiero que el mudo me aplauda,
    Que un aplauso derrumbo mi casa,
    Siento el fuego que la vida clama,
    De cambiar esa ceniza

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